Mis queridos amigos, me he emocionado muchísimo leyendo cada uno de los saludos que he recibido en mi LDV, no tengo palabras para explicarles lo que he sentido y en verdad me da vergüenza, porque siempre la palabra ha sido mi compañera y hoy es como si hubiese escapado de mí, como si me hubiera abandonado. Hoy que quisiera poder decirles muchas cosas, me encuentro sin saber por dónde comenzar y sólo puedo decir ¡Gracias! ¡Gracias por todo lo que me brindan! ¡Gracias por todo lo que aprendo de cada uno de ustedes! ¡Gracias por permitir que me aceque a su corazón a través de sus letras! ¡Gracias por estar! y sobre todo....¡Gracias por ese cariño que me demuestran y que es el que yo siento por cada uno de ustedes!
Quería escribir una poesía, hoy no pudo ser, pero les recuerdo una que me identifica, porque siempre seré la misma,aunque los años me pasen por arriba. Los quiero. Magda
A mis amigos
Yo seré por siempre Magdalena,
la de los pies descalzos después
de la ardua jornada.
cuando las ojeras se ensanchan
pintadas por el cansancio.
La de la risa fácil y la
lágrima siempre bordeando las pestañas
como un suicida de cristal
que oscila en el abismo.
La que separa en segundos la felicidad
del dolor, la de los agridulces altibajos
Como soy tu amiga hoy,
lo seré también mañana,
estrechándote con mi abrazo
aunque sea a la distancia.
Yo estaré siempre aquí,
Mujer/alma ave, pletórica de vida,
aunque un día me eleve
en el espacio,
al impulso de alas prestadas.
Aquí dejaré como testigos
a los que tanto amé
a los que poco/tanto me amaron
a aquellos que por la vida
mi camino acompañaron.
Mujer de lo simple/ amiga de magos/
buceadora de sueños,
testadura/incomprensible,
incurable trastornada,
seré para ti siempre la misma,
la de la risa y la lágrima.
Te prometo amigo mío
que cuando camine hacia el aura,
dejaré mi humilde legado
en una imaginaria caja,
conteniendo sólo un puñado de
soñadoras palabras,
para que tú las disperses
por los valles y quebradas,
por los montes y los cerros
de mi Córdoba adorada.
María Magdalena
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