Mi barca navegando sin rumbo fijo
busca el horizontes donde perdí
mi pasado y mis huellas marchitas;
arrumbo más allá del mar
tocando las nubes ya descolorida
de un tardecer agonizante,
ambiciono palpar el viento sublime
de tus ojos, de tus manos.
Viajo al compás de las olas
acompañada de airosas gaviotas
y el susurro de una dócil brisa,
salvando distancias y rumbo
del azul lejano donde nos juramos
un eterno amor siendo testigo
la arena de la playa y la ternura del sol.
Nuestras almas y cuerpo se juntaron
bajo la mirada de un atardecer cálido,
y el murmullo de las palmas y el rumor del mar
que se mecían al compás de ese amor
Mi barca emigro donde se juntan
el cielo con el horizonte cálido
buscando espacios para llenar este vació;
soy empujada sin misericordia por olas
a despeñaderos desconocidos y erizados,
voy dando tumbo de pasión y de dolor.
Huyo de mi propio destino
y con ráfaga de vientos fuerte
dirijo mi barca con tesón hacia las tibias aguas
de otro mar que me acogerá tiernamente,
donde tengo el presiento que me espera la felicidad.
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