Despierto abruptamente; buscando otro ser entre mi sombra proyectada y la porosidad de la techumbre. El obscuro manto de estrellas que realza la noche, se mece paulatinamente formando un dueto melódico en conjunto a la humedad que empapa el cristal de mi ventana.
No deseo levantarme, ni abrir mis ojos. Mantenerme unido al calor que se precipita entre las blancas sábanas que cubre todo mi cuerpo y un pacífico deseo.
Sueño que visto otro cuerpo, ilusión de ser alguien totalmente desconocido. Lograr mantener fresco en mi memoria cada recuerdo, cada fecha, cada acontecimiento importante para las demás personas, hacer mía cada una de sus nostalgias e ilusiones; abrazar una constante e imperecedera remembranza, la cuál visitar durante prolongados periodos de tiempo con una facilidad que me ha sido esquiva durante casi toda mi vida.
Obsequiar esencias que no sean los que acostumbro a regalar, más bien los que se necesitan en ciertas oportunidades; omitiendo de cuajo la intencionalidad de los objetos que tienen valor para mí.
Tener mas amigos que engruesen mi libreta de direcciones, abrir los lazos de amistad de par en par y poder saborear las felicidades, así como los sin sabores del afecto desinteresado.
Dejar el hermetismo que siempre me ha caracterizado, compartir mi vida y mis sueños, deshaciendo la burbuja que me protege de la maldad e hipocresía del mundo. Poseer la facilidad de palabra para hacerme entender, y quizás si lo necesitase acudir a una mentira para evitar el daño a las personas que me aman.
Tener mas ganas de salir a algún lugar dónde poder sentirme mejor, encontrarme en paisajes donde nunca me he sentido a gusto; y no desperdiciar el tiempo de hallarme mil veces sin máscaras en la vacía y silenciosa soledad que siempre ha sido una de mis mas amadas compañeras.
Quizás sí, quizás ser distinto me haría mejor persona tras los ojos de las personas que me ven, que me conocen y que me quieren desinteresadamente. Tal vez estoy equivocando el camino y tengan razón. ¿Les haría feliz conocerme de otro modo?
Me abrigo con la felpuda frazada; dándome vuelta quiero reencontrar el calor que lentamente abandona mi alma desnuda.
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