Y la página azul se llenó de tantos clones, tantos que en realidad ya sólo quedaban cinco cuenteros y poetas reales, repetidos y repartidos detras de tantos nicks, que no sabían quien era real y quien no.
Y empezaron a darse extrañas relaciones amorosas heterosexuales entre dos cuenteros hombres.
El colmo fué cuando acabé enamorado de una chica que ( desmemoriado) yo mismo inventé.
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Cuando desperté, sudando... me había caído de la cama !! |