Te confieso que las noches me son largas,
Que agonizo por la necesidad de escucharte,
Que no me basta imaginarte,
Que me haces falta besarte,
Que necesito darte más.
Que extraño la dulzura de tus labios,
Tu mirada penetrante,
Tus tiernas palabras que ablandan el alma,
Tus suaves manos que erizan la piel,
Tu fiel encanto que trasforma mi mundo. |