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La Dama del autobus...

La dama del autobús…

Cuando la vi, estaba yo en la parada del Bus, ella venia caminando con su andar elegante. Alta, delgada, el pelo castaño recogido en un moño, piel rosada y tersa, la nariz pequeña y respingada, recordaba esos perfiles griegos de los medallones. Endosaba una blusa blanca de cuello abierto, una falda jeans abierta en un costado, miraba a su alrededor y sonreía consciente de su belleza.
Nuestras miradas se encontraron. Mantuvo fija su mirada en mí, no pude contenerla y poco a poco baje mi vista.
Una voz en mi interior dijo, vamos muevete, sube al bus, no la pierdas; observa que elegancia, todos la miran… Se sentó en aquel puesto libre, al lado de la señora gorda y sudorosa. Logre abrirme paso entre los pasajeros, logre situarme de pie, muy cerca. Mientras el auto iba brincando, sacudiendo y resoplando, mis ojos exploraban una y otra vez esas formas de diosa griega. Se que sintió sobre su cuerpo el peso de mi mirada, que acariciaba y besaba con ternura, un tímido rubor subió por sus mejillas, sus ojos buscaron los míos; una chispa de placer descubrí en las profundidades de esas pupilas luminosas. Mi vista se deposito en la blusa, mis ojos ávidos se infiltraron en el escote y con extrema delicadeza, acariciaron, primero un seno luego el otro; una sonrisa cómplice se dibujo en sus labios, mientras los pezones se endurecían con mis besos. Un suave suspiro salio de sus labios, con un ligero movimiento separo sus rodillas, ese tanto que sirvió, para que su pierna izquierda quedara fuera de la abertura de la falda; mis ojos se movieron rápidos hacia ella, tocando su piel clara, regocijándose con su forma tan perfecta. Mi vista subió por la rodilla hacia el muslo, se insinuó bajo la falda. Sentí como se estremecía de placer, sus rodillas se abrían cada vez mas, sus labios se humedecieron, los pezones se dibujaban tiesos contra la blusa, como queriendo salir y ser mordidos…
El autista freno y abrió las puertas del bus. Ella pasó a mi lado para bajarse y nuestras manos se rozaron…Desde la ventanilla, la vi caminar alejándose del bus; la seguí con la mirada hasta que volteo y mirándome, subió la mano hasta sus labios rojos, me envió un beso…se alejo, se perdió entre la gente, el bus siguió adelante…

Fredo Nedi
24/06/2004


Texto de fredonedi agregado el 24-06-2004.
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