No gritaré tu nombre en el azar
de este laberinto tan oscuro
porque, en medio del vacío inseguro
tu voz no dá respuesta a mi llamar.
No fijaré mi vista en la sombría
atmósfera nubosa e intangible,
porque, en medio del marco invisible
tu silueta al pasar no la vería.
No correré a buscarte angustiado
tratando de palparte entre el vuelo,
porque, es maligno y malicioso el suelo
y caería, tropezando desplomado.
No escucharé, con atento oído
auscultando en busca del anuncio,
porque, esta tormenta de silencio
oculta hasta el más leve sonido.
No oleré el viento pasajero
buscando algo de tu perfume,
porque, todo tu aroma se consume
inmerso entre el olor del desespero.
|