Dulce... como el cielo de tus piernas; tibia... como el sabor de tus labios; tensa... como el fragor de tus temblores.
¿Cómo trepar cada palabra sin tenerte? ¿Cómo cruzar cada segundo sin sentirte? ¿Cómo saber cada verdad sin desvestirte?
A tus pies, en tu piel, sobre tu sed me rindo para siempre. |