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PRISIONERO DE GUERRA

(ESTA EN INGLE’)
Jelou pipol ! ! ! ! dis is uan jistori, is veri horrible, but ESTA BIEN ! ! ! !.

PRISIONERO DE GUERRA.

"...y tras la noche, aconteció un esplendor que cegó a todos los presentes en la trinchera, al terminar, la libertad y honor, se confundieron en una sola masa de sangre y tripas..."

El azar me había jugado una mala pasada, por elección de aquel que escribe el destino, fui el elegido para llevar a cabo la misión ; como poseía el más bajo rango, no podía hacer nada más que aceptarlo, la cadena de mando es sagrada, y el desconocerla solo acarrea castigos y deshonra.

Mis camaradas dejaron entrever en sus rostros miradas de compasión, pues sabían a que me debería enfrentar, y no podían hacer nada más que observar, no importaba la estima que tenían hacia mi ; ninguno de ellos hubiera querido tomar mi lugar, "soldado que huye ,sirve para otra guerra" dice el infame dicho.

Con la frente alta, tratando de mostrar seguridad y valentía, inicié mi travesía solitaria y peligrosa. Sin otra arma que mi sigilo y percepción aguda, trepé con cuidado el gran árbol que lindaba con el fondo de la fortaleza ; según la información suministrada por el jefe, el objeto a recuperar se hallaba traspasando los muros traseros.

Bajé en el lugar calculado, no hallé a nadie que hiciera abortar la misión ; estaba en buen camino. Del resultado de esta gesta, dependía la algarabía o congoja de mis camaradas. Divisé a lo lejos, tras unas plantas de difícil identificación, al objeto que me convertiría en héroe.

Lo tomé entre mis manos, todo indicaba que terminaría pronto y el enemigo jamás se enteraría de mi presencia en sus dominios, grave error.

Con horror noté que un par de ojos miraban fijamente mi figura tras las plantas de frondosas hojas ;de rostro adusto y de pocos amigos, la presencia de nuestro némesis paralizo mis entrañas y humedeció mis ojos.
Llorando y suplicando por piedad, traté en vano de persuadirlo para que me deje ir, a costa de la deshonra por no haber cumplido la misión, cualquier cosa era mejor que lo que sobrevino luego.

Don Tito, sin inmutarse ante mi rostro inundado de lagrimas, sustrajo nuevamente la pelota de cuero de entre mis manos y con una mano ocupada en mi oreja izquierda y otra en dicho objeto de juego trasladó mi cuerpecillo indefenso ante mis padres, quienes ante el relato de mi infiltración en el hogar del nefasto Don Tito, optaron por terminar el trabajo propinándome una paliza y prohibiéndome salir a jugar durante una semana ; con el honor mancillado, la oreja ardiendo de dolor y mis nalgas hinchadas, me dispuse a cumplir mi condena.

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¿PESIMO NO ? je, cada día que pasa, me supero.

PERO CREO QUE EL PROGRAMA DE MARLEY ES PEOR.


Texto de raalej agregado el 04-07-2004.
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