Estando contigo lo inhalo,
y me quema al respirar,
y me inunda los pulmones
del vacío de la soledad.
Y cuando no, me nubla la vista,
como el humo de una hoguera en soledad,
que suavemente flota por mis venas
y dulcemente me consigue matar.
A veces sube denso entre las nubes,
nubes, sueños, fantasías de mi pensar,
como nube tóxica que contamina
y llora, y que goza al dañar.
Pero ni nube tóxica que contamina,
ni humo de una hoguera en soledad.
Es el vapor de tu insidiosa alma dañina,
que se complace con ver mi final.
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