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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / La brisa en el paraíso

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Habías una vez en un mar abierto tropical del océano paraíso en una inmensa fosa una gran diversidad de vida, y entre toda la diversidad existe el reino grunfo colmado de sirenas y margolfos, ellos se adaptan muy fácil al medio en que viven, evolucionan constantemente y son los machos del reino grufo.
El dios safion los creo y hasta ahora habitan en agua salada, todos los margolfos de agua dulce desaparecieron sin explicación alguna.
Allí hay esferas brillantes que son peces muy extraños que se dejan llevar por las corrientes, se alimentan de sedimentos y gustan de jugar con las estrellas de mar que con su color rosa brillante brillan lucientes entra la oscuridad. Son radiaciones absorbidas y esos animales la trasforman en luz, las dos especies convierten esa hermosa fosa en matices infinitos.

Oceanía es la princesa de océano paraíso, bellísima con su piel azul, ojos zarcos y silueta definida hasta la cintura, de ahí para abajo tiene escamas que cambian de colores, es hija del rey grunfo. Arriba de su cabeza tiene cuernos entrelazados que le forman una corona natural, sus cejas son algas al igual que su barba y este es de color verde, su cetro es un gran hueso de ballena gigante.

Martiaco es un margolfo y lleva perlas adheridas a su piel, tiene branquias, evoluciono como un pez, fornido grande e hijo del legendario lacsis quien descendió desde los cielos en ballenas de fuego y trajo la encomienda del dios safion, desde el planeta mar la civilización de margolfos, a océano paraíso del planeta tierra. Martiaco espera casarse con la princesa Oceanía.
Los margolfos fueron asechados por mucho tiempo por embarcaciones marítimas diseñadas y equipadas para la pesca de margolfos, muchos desaparecieron y otros murieron pero protegieron el reino grunfo y hasta el día de hoy viven pacíficamente treinta mil pies bajo el nivel del mar.
Viven entre montículos de arena y roca muy cómodamente, áreas llenas de burbujas que salen desde las profundidades están por todos lados como adornos naturales. Bosques de algas que los peces flecha rondan encendiéndose y apagándose constantemente señalando el camino para no extraviarse y ser guiados a los mejores lugares.
Juegos de luces entre medusas púrpuras adornan el bosque de de algas con figuras que se ven en el horizonte de las hermosas islas que no se pueden visitar.

La princesa Oceanía nada muy rápido entre arboles submarinos que desparecen y aparecen. Martiaco la sigue con acuatania otra sirena cazadora de brigues sin que esta se dé por enterada la princesa.
Los brigues son cardúmenes de peces que parecen rombos con ojos a ambos lados, su cola en medio es utilizada como un timón y por la gran cantidad de estos son destinados como alimento sin dejar agotar esa población de peces que fertilizan el suelo abismal.

La princesa es muy difícil de conquistar, la barrera que afronta martiaco es inmensa, ya hace mucho tiempo ha tratado de conquistarla.
Acuatania siempre ha mantenido un secreto en su corazón, el amor por martiaco y por respeto a su princesa y siempre la ha seguido fielmente absteniendo su corazón de sentir el verdadero amor, sintiéndose sola a cada instante con sus ojos tristes, y sin interés una buena amiga de la princesa Oceanía ha sido.
Oceanía muy maldadosa los sorprende por la retaguardia, y un gran susto se ha llevado acuatania y martiaco que sin inmutar palabra la siguen.

El viejo gruñón pez martillo les dice: ¡es prohibido subir a la superficie! Pueden hallar problemas.
Este se marcha y la princesa sonríe con martiaco y acuatania. A unos pocos metros de la superficie se ven traspasar los cálidos rayos del sol que calientan y hacen sentir el océano más mágico.
Su curiosidad los lleva a querer saber cómo se ve el horizonte que parece otro océano, de repente algo sucede, son arrastrados por una red, es la pesca de arrastre de la embarcación cóncava del capitán brigadier de estatura media, bigote abundante blanco con un color anaranjado a causa de la mortal nicotina del cigarrillo y el cual tiene cáncer en la encías.
Con su cigarrillo entre sus dedos estando al mando empuñando el timón está totalmente eufórico, la mitología de las sirenas resulto ser verdad. La grúa comienza halar, acuatania con una filosa daga hecha con material de perlas corta la red sin ningún problema y ayuda a liberar a la princesa Oceanía, pero martiaco no tiene opción y queda atrapado, envuelto en una emoción de temor cree que va a morir asfixiado, este se pierde de la vista de las dos sirenas que aterradas y sin saber que hacer tratan de seguir la embarcación para no perderla de vista.
Martiaco es subido abordo y metido en una bodega anta los ojos asombrados de los marineros.

Capitán brigadier: ¡chicos! Es un margolfo es una especie de mar muy peculiar, pueden respirar en la superficie al igual que las sirenas, ahora imagínense cuanto puede valer para la ciencia ¡les va a costar mucho dinero y será todo de nosotros incluyendo las perlas!

El rey grunfo oculto dijo que las especies podían respira en la superficie, para evitar la curiosidad de la superficie y evitar que sean descubiertos de nuevo por los pescadores.

La embarcación del capitán brigadier se dirige a la costa con su valiosa carga.

— ¡capitán, capitán! algo extraño se acerca.
Grito catrinio mas asombrado que cuando vio al hombre pez con sus hermosas perlas valiosas.

— ¿Qué ocurre marinero? ¡Santa bárbara bendita un margolfo pero con alas y pies humanos!
Ansioso el capitán mira y da la orden de capturar esa especie demoniaca para él.


El margolfo volando ataca la embarcación, daña la grúa, tres marinaros esquivan la caída de esta dañando el cuarto de maquinas, se salvan de morir y caer al agua helada.

¡Está en la extremo de popa, atrápenlo! Ordeno el capitán desesperado con su rostro ambicioso. Farllo otro marinero con un ojo de vidrio y dientes de oro con su llamativo collar de dientes de tiburón blanco lleva un arpón, lo alinea contra su objetivo disparándolo al instante, pero el extraño lo esquiva sin problema.
El capitán gira a babor y después trata de ir a estribor pero su embarcación no responde, las hélices fueron dañadas. El margolfo pelea con sus propias manos sometiéndolos de inmediato.
El cuarto de maquinas comienza a fallar, se producen unas chispas y el derramamiento de combustibles es inevitable desatándose así un fuerte incendio.
El humo espeso y negro se ve a la distancia, la alarma de incendios inunda la agitada embarcación que heridos intentan controlar las llamas mientras el capitán brigadier asecha al margolfo que en una acción rápida le arroja una red, pero esta es cortada con sus filudas alas y se confronta con el capitán al instante, forcejeando brigadier tropieza y cae con el margolfo en el mismo sitio donde cayó la grúa.la caída fue muy fuerte quedando brigadier muy lesionado y viendo como el margolfo como si nada se levanta y se dirige a la bodega. Brigadier es ayudado por sus marineros, tienen que abandonar la embarcación que esta próxima a explotar.
El margolfo libera a martiaco que adormecido es llevado en el hombro, lo arroja por la borda y alza el vuelo de inmediato, la explosión es violenta y la onda expansiva arroja al extraño volador hacia el océano privándolo con el impacto, quedando allí inmóvil comienza a hundirse y por consecuencia comienza ahogarse.
La princesa Oceanía y acuatania van hasta donde se encuentra matiarco somnoliento y desorientado, al percatarse de que su amigo se encuentra bien ven hundirse algo en su océano y la princesa se apura estando segura que es el extraño volador que los ayudo.
La princesa lo toma de sus manos fuertes y lo lleva a la superficie, este comienza a despertar lentamente trasbocando agua salada por boca y nariz, sus ojos son amarillos y tiene branquias en las axilas, su cabello es rojo al igual que sus alas que no se humedecen y brillan como el sol, con piel en su cuerpo y perlas, puede sumergirse grandes profundidades pero de agua dulce por días sin ningún problema para respirar, pero en agua salada puede nadar ágil pero siempre deberá estar cerca a la superficie.
El margolfo mientras abre sus ojos lentamente entre los brazos de la princesa Oceanía siente su corazón latir y el de la sirena también muy rápido. La delicada brisa que siente su hermoso rostro la hace sentirse consentida. Analiza y poco más y se toma su tiempo, toma agua con sus manos que se le escapa lentamente entre sus dedos y ve como acaricia el océano paraíso la brisa llevándolo de un lado para otro.
La princesa acaricia el rostro del herido, extrañado este reacciona y alza el vuelo de inmediato hacia una extraña isla que apareció dela nada.

Los alrededores están llenos de escombros, el G.P.S del capitán brigadier funciona y las coordenadas alcanzaron hacer enviadas por radio y los guardacostas rescatan a todos los marineros que naufragaron de la embarcación pesquera a salvo, y con un silencio total volverán por el gran tesoro que allí existe ya que son los únicos que lo saben.
Nadie en el reino grunfo se entero de los problemas en que se metieron la princesa, su amiga y martiaco.

La princesa nada suavemente entre tortugas de caparazón de diamante y claveles de mar que solo crecen en el reino. Un sentimiento extraño para la princesa la motiva a pensar y recordar ese extraño. Volver a la superficie es inevitable ya que la curiosidad la motiva cada vez más y poder observar la isla donde posiblemente habita el extraño volador, pero en el trascurso se encuentra con el pez martillo que le dice sin vacilar: ¡estas rompiéndolas reglas princesa!


— ¡no señor martillo! Solo quiero disiparme nadando un poco, me distraje tanto que no me di cuenta que estaba por salir a la superficie.
Intentaba mentir la princesita a como diera lugar al pez martillo.

— ¡princesa no tienes porque engañarme! No soy nadie para reprochártelo, pero es tu reino y todos creen en ti, ojala encuentres lo que buscas sin ningún impedimento.
Dijo el pez martillo mientras se alejaba.


La princesa Oceanía sale a la superficie y emocionada siente la cálida brisa en su paraíso de nuevo, mira hacia todos los lados y no logra ver la isla que vio antes, nada en otras direcciones, ella no cree que haya sido una ilusión, todo fue muy real y no estaba sola.
Logra ver la isla en un instante insospechado, por alguna razón la hermosa isla de las leyendas que se leen en la gran profundidad del océano paraíso es esquiva a los ojos de los extraños.
Nunca la había visto aparte de ayer que fue efímero en sus vistas y con su espíritu de exploradora la curiosidad la hace dirigirse a la isla, lo duda varios metros pero la curiosidad ya es incontrolable, teme salir del agua y arrastrándose sigilosa siente como la mitad de su cuerpo natural se convierte en pies, suspirando ve todo muy extraño pero no temerosa el margolfo volador también tenía pies.
La princesa con un aire insospechado en su entorno siente como la arena en sus pies con un leve cosquilleo se mete entre sus dedos, provocándole una sensación extraña mientras los mueve por instinto. Las palmeras rebosantes de vida le roban su atención, esa isla parece la boca de un volcán pero con extensa tierra, con un gran lago de agua dulce en el centro y otra isla en la mitad del gran lago, allí un bosque de manglares espectacular que conforta el espíritu del que las mira, el oasis perfecto.
La isla en el centro es una medialuna, y su agua brilla con los incandescentes rayos del sol como cristales de diamantes. La princesa toca el agua dulce con sus manos, e olor, el sabor es diferente pero de repente ve algo moverse en la isla del centro, ella se esconde sin dejar de fisgonear, el margolfo siente un ruido y mira pero ve volar unas aves migratorias, este se sienta y malherido intenta curarse las heridas.
El porte del margolfo es muy atlético, la princesa deja de espiarlo para volver a su océano pero el margolfo aparece ante la princesa con sus ojos amenazante y parece no estar sorprendido de verla.

— ¿Qué hace una sirena en mi isla?
Le preguntaba el margolfo reparándola de pies a cabeza.

—solo quería sentir la tierra firme y la suave brisa ¡no tenias que ser tan grosero! Y soy una princesa.
Sin dejar de mirar feo al margolfo se cruzaba de manos con un tic incontrolable de sus músculos en su pie.

— ¿Por qué tienes esa mirada que destella como mi lago?
Dijo el margolfo muy interesado y sorprendido.

— ¿intentas alagarme? Ten cuidado con lo que le dices a una princesa sirena ¡debes hacer reverencia!
Furiosa dijo.

— ¡ja, ja, ja…! vivo solo en mi isla, este es mi territorio.
Dijo mientras de su espalda para marcharse.


La princesa Oceanía lo sigue refunfuñando mientras las mariposas brillantes vuelan por los alrededores del entorno. La brisa vuelve a aparecer consolando dos corazones que se resisten al inevitable amor, la princesa da media vuelta para alejarse ya cansada de refunfuñar, esta tropieza con una roca y cae al suelo aporreándose su delicado pie.
El margolfo se asusta, corre y se inclina para ayudarla, ella estira su mano y el extraño la estrecha, mientras la levanta sienten una vibración confortable que no se quiere dejar.
La princesa se dirige al mar con una mirada de inconformidad del margolfo, sus pies vuelven hacer aletas después de tocar el agua salada, pero no se marcha sin antes preguntar el nombre del extraño. Este se llama nubel y bajo de las nubes con su padre desde un paraíso luminoso, eso fue lo que le dijo él antes de que falleciera a causa del accidente, la ballena voladora en que viajaban se estrello.

La princesa Oceanía se interna en la profundidad del reino grunfo, parece un vestigio lo que siente su corazón. Se encuentra un poco indignada por no poder compartir un poco mas con el desconocido que la atrae como si fuera una fuente de poder en el alma.
Martiaco aparece de repente muy preocupado al frente de ella sorprendiéndola ya que la lleva buscando durante horas para llevarla al abismo del calamar estrella fugaz, denominada así porque brilla como una estrella y fugaz desaparece como tal, allí declararle el profuso amor que desde sus entrañas es tan grande como el mismo mar. Eso piensa martiaco pero va perdiendo los estribos, los reclamos son confusos para la princesa, ella le habla muy elocuente poniéndolo en su lugar para no ir a trasfigurar la discusión, a martiaco no queda otra que hacer reverencia y disculparse después del percance reventándose de rabia por dentro de su corazón.
Los dos personajes mientras viajan al abismo del calamar estrella fugaz siguen aclarándolas circunstancias cuando de pronto comienzan a verlo aparecer y desparecer, pasan unos segundos y no vuelven a alumbrar, martiaco se percata de que es llevado por una red a la superficie muy rápido, los dos intentan ayudarlo a escapar pero también son capturados y llevados a la embarcación con gran celebración por parte de la tripulación.
La princesa encadenada se sorprende al ver que martiaco es liberado, será quien guie y lleve a los pescadores muchas sirenas y margolfos. Su plan se basa en matar al rey grunfo para poder tomar su poder y ser el supremo del reino tiaco, su anhelado reino para que la era grunfo sea terminada.
En esta ocasión la embarcación está preparada para el espécimen más valioso y anhelado, el margolfo. Desde la isla el margolfo tiene a la vista la embarcación y no duda que son los mismos pescadores. Su corazón comienza palpitar a mil cuando unas mariposas brillantes vuelan alrededor da la embarcación, muy claro lo muestra el destino, la princesa Oceanía se encuentra allí y salvarla es su decisión.
Con ira nubel entra en picada al océano, y este en todo su cuerpo despliega una luz poderosa que provoca el oleaje del mar sea muy violento y la brisa en el paraíso se vuelva tormenta.
Esa tormenta no estaba pronosticada y con frialdad la tripulación sale avante de cada ola. Relámpagos destellantes, truenos sin misericordia y rayos poderosos que desfogan en el mástil hacen estremecer la tripulación que enciende en llamas la bandera con su logo de cazadores.

El capitán brigadier aferrado a su timón espera con ansias la inevitable llegada del margolfo que sin percatarse este se encuentras tras del. Sintiendo la presencia brigadier reacciona muy violento con una daga de oro de una antigua embarcación que se hundió y ellos descubrieron, nubel esquiva dos veces pero en el tercer intento del capitán brigadier rebana una pequeña parte del ala izquierda, provocando que pierda el equilibrio y caiga encima del equipo G.P.S golpeándolo con su rostro alcanzando ver que la señal viene del reino grufo, es golpeado en su rostro un par de veces, este se defiende pero se acercan más marineros armados con arpones, al verse sin salida nubel vuelve a esquivar a brigadier y brinca encima de su cabeza alzando el vuelo y arrojándose al mar para esconderse bajo la embarcación y resguardarse de la mira de los peligrosos arpones manipulados por los pescadores. Al impulsare nubel en la cabeza del capitán brigadier este golpea su cabeza con el timón quedando inconsciente.
Nubel sale del agua y les arroja una gran red que les dificulta intentar atraparlo, los marineros intentan cortar la red pero muy ágil el margolfo comienza a deshacerse de cada uno hasta eliminarlos a todos.

La enfurecía marea comienza a dormir y los marineros temerosos se arrojan por la borda, con dirección a los salvavidas inflables, el margolfo vuela por encima de la embarcación y cuando el ultimo marinero baja del este desciende, y busca desesperado a su amor extraño que sin caberle la menor duda una y otra vez vuelve su mundo solitario en una esperanzadora brisa que le vuelve a la vida su corazón.
Nubel encuentra a la princesa y entre sus brazos es llevada al océano, con una mirada da las gracias. Su energía en el trascurso del sentir se incremento, todo a su alrededor se fortaleció volviéndose dependiente del amor, y al demostrarse cada uno sus sentimientos de amor vuelven su entorno candoroso en medio de la brisa en el paraíso.
Martiaco fue perdonado pero su vergüenza lo acongoja. Si lo destierran el buscara la forma de vengarse y delatar la posición de océano paraíso, estando cerca del se sabrá cada movimiento que realiza.
Nubel y la princesa Oceanía unieron sus corazones en el paraíso. Acuatania olvido al traidor y otro amor encontró con un margolfo rojo, también unieron sus corazones y la felicidad reino en océano paraíso.


j.c.n-20-enero-2011

Texto agregado el 01-03-2011, y leído por 197 visitantes. (0 votos)


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