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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / El romántico soñador

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Entre la existencia de los mundanos un romántico soñador surgió de la nada para encaminarse por ese mundo y rescatar lo romántico que lo sumió las tinieblas en abatimientos e inconsistencias atadas y perdidas.

Nadie sabe quién es el romántico soñador, su nombre es mantico, conoce el amor verdadero, el dolor de un desacierto y la esperanza que como la fe es una mentira.
Mantico camina con mucho cuidado entre los mundanos que viven de una vanidad, venerarse como personas no les importa, tendrán una vejes para arrepentirse de lo que hicieron antes.
Mantico continua caminando observando rostros que se niegan a ser detallados, la mirada es la luz del alma que les hace falta y en el presente en tres segundos el pasado arremete. Muchos mundanos suplican por amor, su estrategia no tiene agallas con sus sentimientos enterrados en fosas desean buscarlos pero ya no los encuentran, son muchos los jardines marchitos donde tienen que buscar.
El cielo tiene la vida, llueven gotas de amor para que el que quiere mojarse y para cuando se esté secando sus siluetas sientan el palpitar cuando la felicidad arremete sin cesar.
Mantico se siente temeroso, el entorno de los mundanos puede ser contagioso. No para de caminar entre vientos impetuosos queriendo rescatar almas perdidas, rotundamente se niegan y sin mirar para atrás mantico sigue buscando quien desea hallar el arcoíris.

El gloriosos amor es un conquistador, el fulgor de un corazón en medio de la tarde, al lado de un algo con la brisa cálida que envuelve a mantico; regios bosques cabalgo en su caballo y las tinieblas frías quisieron asecharlo pero no pudieron alcanzarlo, muchas cosas destellaban en un brillo luciente que se desvanecían al instante en un día presente.

¡Aléjate olvido malvado! Deja el pasado lleno de recuerdos muertos. Los suspiros se desvanecieron y entre desiertos el romántico soñador los rescato y volvió a traerlos.

Mantico montado en un dragón mucha maldad abatió y con su espada a lo alto grito: dulces mañanitas aleja el tormento del desamor ¿para qué más desventura en un corazón frágil que hace todo con pasión? Que con sus lágrimas de hielo ahogan el corazón, poniéndoles cadenas irrompibles a las palabras que desean salir para que sean llevadas por los vientos a todos los tiempos. La puerta está abierta y el arcoíris se extraña salir de allí.
Mantico piensa que bueno es abrir los brazos y dejar entrar en la vida el amor para después cerrarlos con fuerza y a la costumbre aniquilar.

Mundanos ignorantes que errantes ciegos entran en un vacio infalible donde hay solo llamas que encierran y contaminan el vital aire. Lentamente le trascurre la vida y el romántico soñador invadida por cúmulos de nubes, un azul intenso en lo alto lo traza un azul más claro y se vuelve a divisar el intenso azul, una gran nube que parece una duna es alumbrada por el candente rayo de luz rojizo, la nube roba la atención alrededor de las montañas y el misterio del embrujo de una mujer motiva al corazón del romántico soñador que deslumbrado por la candorosa mujer que lo atrapo en el amor, que en un sueño el romántico su alma encadeno y el corazón lo conmovía flechándolo.
El romántico soñador sube peldaños contra vientos impetuosos pero los vestigios pronuncian con franqueza que el príncipe de la noche ha sido liberado de sus cadenas, su corona es de oro rojo y sobresalen seis puntas cada una con una gema roja que nace de la tierra sembrada por los rayos del sol, su cabello es largo y de colores pero se notan más el blanco y el negro, su bigote es grotesco y enroscado en las puntas, sus dientes son de oro y tiene un ojo de vidrio, su capa es roja y en su mano izquierda lleva un bastón de madrera de guayacán, donde comienza el bastón tiene medio corazón y el corte de la madera lo hace ver como si hubiera sido desgarrado.
El príncipe de la noche se afianza en el entorno de los mundanos camuflado en lágrimas criminales que saturan de heridas el corazón que fue desangrado sin compasión y sumido en una penuria por haberse entregado al amor sin condición ni razón.
El príncipe de la noche ha reinado en las tierras de las sombras que en medio de los póstumos silencios de las noches púrpuras, los conjuros y brebajes son exclamados por la noche en medio de la luz de la luna llena. Se escuchan gritos de auxilio anhelando un verdadero amor, pero pasaron tanto tiempo sumidos en la perdición que solo recuerdos bellos es el precio del dolor.
El romántico soñador aventurero de un ritual de besos fogosos se afianza cada vez más con el amor, emprende su vuelo con la fuerza de cinco mares, su ímpetu de voluntad constante de sus tiernos motivos bendice que con el brillo destellante a cada instante de sus ojos su lugar y tiempo en su destino concreto al frente de aquella dama
Le hace notar que no le es indiferente a la llama candente que el romántico soñador ofrece, este la alaga con respeto y le hace sentir única en ese momento y las estrellas aparecen en el horizonte como si se posaran en las montañas para que el romántico soñador tome la luna con sus manos, dibuje el universo y escriba poemas que viajen a la velocidad de la luz por el prominente multiverso para que todos sepan que una nueva historia de amor se forjara ¿y quién sabe qué más traerá?


—amor, con tu sonrisa es posible mesclar las llamas con el aguadulce de mi honesto amor ¡mira las estrellas, todas están allí para ti! Y mi corazón de nuevo latió por ti, la vida es un esplendor cobijado, con tu amor los bosques desolados han sido talados, el tiempo de amor sigue siendo añorado recorriendo un rumbo sentido ¡me robaste mi corazón! Te vi, suspire y me derretí entre la luna pata ti.
Dijo mantico desafiando la mirada de la dama después de un tiempo de estar saliendo juntos.

Sin duda la dama un cálido y fuerte abrazo brinda, todo se estremece y las telarañas atraen el calor que produce la miel en el amor.

La alegría brilla como un astro pero ella corresponde con torbellinos que envuelven y ciegan. Mantico jamás se ha rendido para colorear el amor que va hacer plasmado en el corazón.
Todo era una hermosa primavera, de repente su amada no es encontrada, cree el que esta extraviada pero una nota que dice casi lo destroza: que tus dulces sueños siempre tengan abundancia ¡tu amante de muchas magias para hechizar el amor! ¡Mañana te llamo!

Todo aquel bienaventurado en el amor estará expuesto al prominente precio del dolor, y si mantico no desea que el amor sea destruido tiene que traer la rosa de danquer; el gigante de la montaña de maleza blanca quien tiene un tridente que simboliza las tres estrellas que guían el corazón en medio de la desolación éntrelas más funestas penumbras, si la halla avante siempre saldrá y si decide claudicar entre jardines de rosas por siempre estará, las espinas de por vida siempre lo desangraran y en el pecho con un inmenso vacío dolerá y el aire faltara.

El romántico soñador se encamino como un valiente caballero que no lleva armadura, su espada es sublime traspasando corazones que los motiva el amor, escudriño en profundas cavernas sorteando su suerte con despiadadas bestias que se arrastran, no tiene ojos y devora todo lo que pude comer, por las cavernas es la única parte por donde se pude llegar, la segunda opción solo es una distracción, si hubiera tomado ese rumbo se hubiera extraviado para siempre en un sendero donde la bruma no deja ver el horizonte, mantico salió desde las profundidades de la tierra, la luz del día le encandelilla sus ojos y a la vista un bosque mágico lo encanta, se encamina por allí donde los arboles se están moviendo constantemente, los pájaros cantan y se trasfiguran en otra especie de ave y así se la pasan volando, las rices de los grandes árboles son juguetonas y les gusta atar a las personas hasta llegada la noche para que su camino sea angustioso y muy tenebrosos.
El preludio consistente en el amor, no defraudara a su amada, la rescatara a como dé lugar, las rices quieren atrapar a mantico pero este escapa a gatas con mucha dificultad, las rocas se confabulan y se mueven tratando de hacerlo tropezar pero este los sortea saltando, una nube desciende en espiral y se torna muy oscura paseándose entre las ramas de los arboles asechando al romántico que huye como alma que lleva al diablo, corrió una gran llanura de lobos hambrientos sin darse cuenta, mantico levanta su cabeza y la ve la montaña al frente y comienza a subirla, no es fácil la altura apretuja el pacho y la dificultad al respirar hace esforzar más su físico y le toca detenerse para poder descansar, sus pies también los siente muy pesados por el terreno húmedo queriéndolo forzarlo a retractarse de rescatar al luz de sus ojos; subió aferrándose de raíces que sobresalían de la tierra y al sentirse muy fatigado en medio de la agitación las raíces lo halan llevándolo hasta la cima.
El gigante de la montaña es una estatua que está sentado en un trono mirando con dirección al bosque mágico, en una de sus manos tiene la rosas de danquer que le pertenecía a la gran bruja maleva minguia quien con sus conjuros malvados convirtió al gigante en piedra para siempre después de tomar la rosa para tenerla en su poder, tantas malas fechorías hizo la bruja que se consumió en ellas mismas hasta desaparecer de la faz del universo.
El romántico soñador escalo al gigante, tomo la rosa con su mano derecha y volvió a bajar. El gigante de piedra comenzó a resquebrajarse, la piedra se desarenaba y el cuerpo humano del gigante volvió aparecer muy somnoliento, el romántico no sabe como actuara el gigante después de haber tomado la rosa de danquer pero este le agradece y lo lleva en sus hombros al destino anhelado.

Nubes negras aparecieron de la nada ocultando el camino pero no era necesario verlo, el gigante sebe muy bien qué camino tomar y sin ir a la zar llegan a la roca donde cada tres días cae un rayo; son los dominios del príncipe de la noche que antes de arribar ya tiene los ojos enfocados desde su más allá.
Al ir avanzando ya no se ve absolutamente nada, comienza aclarar y las estrellas a destellar y un hermoso bosque se descubrió allí sin esperar. Mantico no entiende lo que sucede pero otra rosa negra ha de cortar y sus pétalos deshojar, sin esperarlo se pincha con una espina que le hace soltar la rosa negra.
Un resplandor envuelve a mantico y vuelve al lugar donde reside. Las calles colmadas de personas que no paran de moverse y los ruidosos autos que ensordecen se apresuran abriéndose camino para arribar más pronto a su destino, postes de energía que llevan a miles de esquinas y después de pasar por una de ellas se encuentra con un parque ecológico, todo es natural y solo cantos armoniosos de pájaros, el sonido de las hojas de los arboles al ser sacudidos por el viento refresca constante, su ruido se confabula con el canto de los pájaros.
En plena tarde con el sol al frente descubre dos siluetas que se besan en pleno ritual esplendoroso del sol, los rayos imponentes pasan alrededor de las siluetas pero unas nube pasa en ese momento y oculta la luz del sol, mantico desconcertado quedo, negándose a sí mismo que su amada no es la que está allí besándose siendo testigo el sol, ella lo mira y sonríe y abraza al príncipe de la noche que la llena de joyas sin cesar.
Mantico se marcha melancólico con su corazón derrotado, traspasado por una flecha congelada que ha vuelto su corazón un hielo que se derrite a borbotones porque sus pensamientos están envueltos en llamas candentes de venganza. Mantico se topa con un bar y bebe una botella de vino, después otra y ya muy ebrio con sus lágrimas inundando sus mejillas que yacen resecas a causa del dolor que se desliza hasta caer al suelo.
El romántico soñador sale del bar apoyado de las paredes con una botella de vino a la mitad en su mano izquierda, en su derecha la rosa se ha incrustado con sus espinas al rededor de toda su mano hasta llegar al codo, camina tambaleándose sangrando por angostos callejones llenos de basura, la lluvia cae huracanada envolviéndolo con hojas secas que caen constantes de los arboles, el viento cada vez más fuerte le impide su dificultoso caminar, las ratas pasan de un lado para otro tratando de huir, el tipo patea latas de gaseosa con rabia.
Mantico se tambalea cada vez más, susurrando se ahoga para tragar su propia saliva ya que el tun, tun de su corazón le recuerda el vacio que su amor le dejo sin compasión, la ira se apoderado de su razón, la obsesión mundana a proclamado su poder y maldiciendo mantico se vuelve a dirigir donde descubrió su amada con el príncipe de la noche ya que cada vez lo sume en sus tinieblas frías.
En el atardecer la silueta de las montañas se ven, muchas luces hogareñas la adornan. Mantico se encuentra de frente con los dos insolentes, estos miran desconcertados, mantico toma dos sorbos y deja caer la botella de vino, con su mano derecha aprieta con todas sus fuerzas la rosa incrustada en su mano, su mano izquierda la dirige a su espalda a la altura de la cintura, saca su arma y hala el gatillo dos veces relampagueando en todo su entorno, mantico despierta de su sueño a causa del violento trueno, se sienta en su cama, los relámpagos no secan y agitado, sudoroso exhala y da gracias a la vida de que solo ha sido un sueño.

j.c.n-9-junio-2011






Texto agregado el 03-08-2011, y leído por 149 visitantes. (1 voto)


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