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Inicio / Cuenteros Locales / KARISTESE / Emanuel parte 10

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Emanuel regresó al cuarto y se recostó en el sillón a pensar, hacer un recorrido de toda su vida tomo un vaso y se sirvió un whisky, salio a la alberca privada de la habitación, a dar la vuelta, regreso y se acostó en la cama, al día siguiente por la mañana Sonia se levantó y Emanuel ya había perdido el desayuno a la habitación, Sonia se asomo a la ventana y vio un amanecer hermoso, se podía oler la fresca mañana, se oían las aves, se sentía un clima de tranquilidad, se paro de la cama bajo las escaleras y lo primero que vio fue la mesa servida, un desayuno muy rico, y Emanuel estaba en la puerta que daba a la alberca y llego por atrás Sonia.

-supongo que usted, no la hizo de chef, ¿o si?
-pues digamos que me hicieron el favor de prepararte todo esto. – dice Emanuel.
-ja si me lo imagine, se ve delicioso.
-pues pasemos a la mesa.

Desayunaron y al terminar Sonia subió al cuarto para ponerse su traje de baño que no era el mas sexy, al abrir su maleta hasta abajo venia una bolsa que la abrió y venia un mini bikini que traía una nota “amiga quiero que lo uses es color rojo el color de la pasión, te lo compre para que se lo muestres a tu hombre, te quiere tu amiga Roberta”.
Lo sacó, lo vio, pero dudo en ponérselo, se metió al baño para probarse el bikini, cuando se vio al espejo ni ella se reconocía, se veía realmente bien, muy sexy, pero se lo quito y salio a buscar su traje de baño, se lo puso pero no le favorecía mucho a si que opto por ponerse el bikini. Emanuel subió al baño a preguntar por que se tardaba tanto en el baño.

-Sonia, ¿estas bien?
-si. – grita Sonia.
-¿segura?
-si, ya voy, no me tardo.

Al salir del baño, guardo su ropa y puso en su lugar su maleta se puso unos zapatos altos y su toalla de color blanca, bajo las escaleras, y al salir, Emanuel no podía creer lo guapa se veía Sonia.

-Sonia, te vez, te vez. – dijo Emanuel tartamudeando.
-si lo sabia, me veo vulgar, me voy a cambiar. – dice Sonia, nerviosa.
-no, espera, te vez muy bien, hermosa.
- ¿en serio?
-claro, ese color se te ve muy bien.

Pasaron a sentarse en los camastros, el hotel tiene servicio a la habitación de bebidas, bueno lo que no tiene esta hotel (tengo que confesar, que me cuenta un poco de trabajo, imaginarme el hotel.)

-mira pedí una botella de vino.
-¿vino? ¿Botella? Desayuno al cuarto, ¡que mas! Todo esto es mucho, ¿cuanto te esta costando?
-eso es lo que menos importa, lo que importa es que estamos juntos tu y yo.
-pero yo no pido esto, tu sabes que no me gusta gastar. – dice Sonia.
-bueno, mira mejor vamos a meternos a la alberca, el día esta muy bonito, a si como lo estas tu.
-la respuesta de Sonia fue una sonrisa.


Estuvieron casi todo el día en la alberca se divirtieron como nunca, por la tarde bajaron a comer al restaurante, al llegar Emanuel pidió una mesa para dos a la orilla del mar, era una vista increíble.

-quiero que pidas lo mas caro – dice Emanuel.
-¿lo mas caro? – dice Sonia.
-si, lo mas caro lo que mas te guste, lo que quieras.
-OK, todo se ve muy rico, se me antoja de todo.
-buenas tardes bienvenidos, yo le atenderé, mi nombre es Daniela (y Sonia hizo una expresión algo extraña) les puedo recomendar la crema de ostiones, y de plato fuerte camarones en salsa blanca acompañada de una deliciosa ensalada de mejillones y espárragos, en un momento les tomo su orden.
-si yo comiera todo eso no duermo, me gusto su cortesía, menos el nombre…
-mmm... ¿que piensas pedir?
-no se. Me gusta todo, pero…
-pero… es el precio, ¿verdad?
-pues si, y lo sabes.

Total después de tanto pensar Sonia pidió esa suculenta crema de ostiones, y si se sentía llena ya no pedía la siguiente recomendación de la mesera. En el restaurante llego una recepcionista, a buscar a Emanuel, se levanto de la mesa y fue a recepción, al regresar, Sonia pregunto que era lo que estaba pasando, y el cambio pronto de tema.

Al terminar de comer fueron a dar una vuelta a la playa, hasta que cayó la noche. En lo que la gente del hotel, ponía en orden lo que Emanuel mantenía en secreto en la ciudad se estaba cocinando una problema de verdad, como recordaremos Karla una de las hijas de Emanuel se quedo en casa de el, pero hizo de las suyas, los videos que se robo de su papá teniendo intimidad con Sonia, los publico en Internet, pero todavía no eran tan populares.

Regresando a la playa, por la noche, ya en el hotel todo estaba listo, Emanuel se notaba nervioso, en el elevador el le dijo a Sonia que se tapara los ojos con una paliacate que el mismo llevaba, al salir del elevador se dirigieron a la habitación, y al entrar le destapo los ojos.

-¿pero, que es esto?
-pues es una sorpresa. – dice Emanuel
-¿a si? Pues creo ya me has dado muchas sorpresas.
-¿te gusta?, pasemos a la mesa.
-pero tu no estas haciendo esto nada mas por hacerlo, creo que tienes motivos.
-si, tu eres mi motivo, a pesar de que soy 20 años mayor que tu, siento que eso es lo que le da la chispa a esta relación.
-¿tu lo crees? Esto nos ha causado muchos problemas, pero nos hizo muy fuertes.

Después de platicar, un buen rato llegaron los dos meseros a servir la cena, al terminar se retiraron, y ya llegada la media noche, salieron a la alberca, con la brisa del mar, las velas, pétalos de rosa expandidos por el suelo, flores que adornaban la alberca era el momento exacto.
-Sonia, eres una gran mujer, a tu lado he aprendido muchas cosas, te ganaste la confianza de una de mis hijas, aceptaste vivir conmigo.
-(entre lagrimas) ¿por que me dices esto? Tú también eres maravilloso. (Suena el celular de Sonia), mi celular esta sonando, deja voy a ver quien es.
-¿que paso, quien era? - pregunta Emanuel.
-era Roberta, era para saber como estamos.
-oye, que eso que se ve en esa flor en la alberca.
-que, no veo nada. – dice Sonia.
-si mira acércate. – dice Emanuel. (Acerca la flor y ve en ella un anillo.)
-¿te quieres casar conmigo?
-… si.


Emanuel la abrazo muy fuerte y se quedaron toda noche a ver el resplandor de la luna, fue como un sueño. Por la mañana a Sonia la despertó su celular ya que era Roberta.

-¿Sonia? Soy Roberta.
-¿que pasa?
-secuestraron a Casandra.
-¿que?


Continuara…

Texto agregado el 03-09-2011, y leído por 146 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2012-01-29 20:09:22 La trama se pone fuerte por momentos... Mucha calma no es nada bueno. arcangel_solar88
 
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