OBLIGATORIO
Mi cabeza henchida, repleta
De sabores, figuras, astros
Desconocidos siguen llegando
Entrando en la cabeza mía
Que transporta a mi mente
Sabidurías y tontadas, juegos de niño
Lleva consigo expresión de la inercia
De la siembra
Con el dolor de los traspiés
Contra la lucha eterna
Que por mis ojos entra
Mas no tiene cabida
Es luchar de penitente
Por estar viviendo solo
Luchar es de obligación.
Aguadulce, 5 de julio de 2004
José María de Benito
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