MITAD Y MITAD
Por estructura tiene un gran peso
Fortuita prisión su sabana extensa, rugosa
Aunque llana
El corazón con huesos
Es atrevido el intento
Aún sabiendo que fuera, o dentro
Se calcina lo sensato
Galería de viento, cuan clara brilla su faz
Que oscuro gira su centro
Corazón con huesos, sí de aquellos
Que tenaces, osados, malvados y despiertos tropiezan
Con todo
Agresiones desnudas, bodas de miel
Puros intentos fallidos, cubiertos de muy bella frente
Dos ojos ha mostrado, juntos, expresivos
De honor colmados
En ademán de gracia, serio, indulgente.
Sopla el viento en sus costados
Corta el sol su andar triunfante
Desprendiendo rayos y rayos, arrojando especias
Dulces, tirando dardos
En el valle donde vive
No se admiten controversias
De que tipo no lo sé. Alguien buscará un testigo
Quiero que sea ella. Y mi mejor amigo.
Roma, noviembre 1983
José María de Benito
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