La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - Akeronte - 'Chat'
Chat
Lo conocí en un chat.
Se describió como un joven de 17, aun de colegio, descomplicado y bastante alegre. Hablamos de nuestras vidas, de lo que nos gustaba, de lo que podía haber en común entre nosotros. Por ahí tenía una foto mía escaneada y se la envié para ver que opinaba de mí. Al parecer le gusté. Me preguntó que cuándo nos podíamos ver. Yo le dije que cuando quisiera y donde quisiera. Me cayó muy bien a pesar de su juventud. Era varios años menor que yo. Parecía bastante maduro y muy seguro de lo que quería en la vida. Me dijo que nos viéramos, al día siguiente, en la tarde ya que en la mañana estaba estudiando, cerca de mi casa, si yo podía. Quería estar conmigo. Me pareció que iba algo rápido, pero me cayó tan bien que no me aguanté las ganas ni la curiosidad y le dije que listo, que nos viéramos en el parque de mi barrio, cerca de mi casa. Le pregunté que como lo reconocería, ya que él no me había mandado foto. Me dijo que iría de negro.
Aquella noche, antes de vernos, soñé con nuestro encuentro. Soñé que me daban nervios antes de llegar al sitio acordado, pero que, cuando nos veíamos, nos reconocíamos y una extraña sensación de tranquilidad me invadía.
Desde muy temprano me arreglé, esperando a que pronto llegara la hora acordada. Mi ansiedad era demasiado evidente y me incomodaba así que prendí el televisor y me puse a mirar lo primero que estaban pasando. Sin darme cuenta, las horas pasaron y salí de mi trance minutos antes de la hora de la cita. Salí de mi casa y aquellos nervios que sentí en mi sueño me invadieron. Los sentía mucho más fuertes. La expectativa crecía en mí a medida que me acercaba al parque. ¿Será que le gustaré cuando me vea en persona? ¿Será que él me gustará a mí? Pensaba mucho en esto porque quedamos en que nos veríamos, compraríamos trago, hablaríamos un rato para conocernos mejor, iríamos a mi casa aprovechando que mis padres estaban de viaje, seguiríamos tomando y tendríamos sexo. Mi ansiedad estaba más que justificada. Llegué al parque y sólo vi a unas niñas jugando fútbol. Me senté en una banca y, tratando de serenarme, me dediqué a esperar.
- Hola
- Ah, hola. No te vi llegar
- ¿Mucha espera?
- No, llevo acá como cinco minutos. Y, ¿entonces?
- Pues, si quieres, como quedamos, vamos y compramos el trago.
Fuimos a una tienda cercana; en el recorrido entramos en mayor confianza. Él era delgado, trigueño, casi de la misma estatura que yo, con unos ojos oscuros muy alegres y con una lozanía juvenil típica de su edad. Creo que me gustó. Camino de la tienda a mi casa me preguntó que por qué yo había aceptado que, la primera vez que nos veíamos y de una fuéramos a tener sexo. Yo le dije que era la primera vez que tenía una cita a ciegas, que era la primera vez que alguien menor a mí me cortejaba de una manera tan madura y, pues, que era la primera vez que en la primera cita iba a tener sexo con un hombre menor que yo. Me preguntó que si lo había hecho ya con alguien de mi edad o mayor. Le dije que no. Que era mi primera vez.
Ya en mi casa, nos pusimos cómodos y, como estábamos solos, nos hicimos en la sala para escuchar música y seguir hablando un rato. Pasadas ya varias canciones, un par de botellas de vino y muchos cigarros, comenzó a acercarse a mí. Era lanzado y eso me facilitaba las cosas ya que yo no tenía ninguna experiencia y, por lo que él me contó, no era la primera y quizás no sería la última.
- ¿Sabes? Tu me gustas mucho –me dijo. Eres realmente muy especial como persona y no puedo ocultarte que me atraes físicamente.
- Gracias. Me halagas –le dije con cierta timidez -. Creo que tú también me gustas mucho. Me has dado mucha confianza, has sido sincero y créeme que también siento cierta atracción física hacia ti. No sé si serán los tragos o las ganas, pero quiero que me beses. Es mas, hazme lo que tu quieras.
- Creí que nunca me lo ibas a pedir, Camilo.
Texto de Akeronte agregado el 10-08-2004. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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