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Inicio / Cuenteros Locales / Carmen-Valdes / Semillas - Capítulo 1

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Semillas - Capítulo 1

Caminé las tres cuadras que me separaban de la Biblioteca Nacional, hundiéndome dentro de la parka que me protegía de la lluvia que caía gruesa y casi horizontal en medio del vendaval, habían anunciado el temporal desde hace una semana, había alerta amarilla y sugerencia de quedarse en casa, pero la internet no me había proporcionado los datos que necesitaba y me apremiaba hurgar en los folios de lenguas antiguas que alguna vez visitamos con tus padres cuando éramos niños.

Hace un mes atrás me mandaste ese manuscrito que encontraste entre las cosas de tu abuela, conozco la casona en que ella vivía, me hubiera gustado explorarla contigo ahora que te la habían entregado como parte de tu herencia. La mansión de tu abuela fue nuestro punto de encuentro siempre, la visitábamos por cualquier motivo, tus abuelos eran de una ternura infinita, nos acogían y nos ofrecían la casa para cualquiera de nuestras reuniones, ambos profesores universitarios, educar era su vida. Sin embargo después de que murieron tus padres, parece que la vieja casona se llenó de secretos.

Tus padres usaban el sótano que estaba bajo el estacionamiento como escritorio, lo habían acondicionado hace muchos años, lo que no era muy común en una casa, tenía una chimenea y alfombras preciosas, estanterías llenas de libros y la luz la obtenían de los pequeños ventanales que rodeaban el suelo del estacionamiento y de muchos focos que convertían el techo en un pequeño cielo lleno de estrellas, era un lugar inmenso, con varios escritorios de trabajo y también nuestro lugar de juegos cuando éramos niños, ellos a diferencia de tus abuelos, se dedicaban a la investigación de lenguas antiguas y la universidad en la que tus abuelos y tus padres trabajaban les daba el auspicio suficiente para mantenerse.

Todo cambió con sus muertes en aquel extraño accidente, cuando ambos nos encontrábamos haciendo un magister en USA, a diferencia de ellos nosotros optamos por una carrera más rentable, Ingeniería Industrial, yo por cosas del destino hice mi práctica en una fábrica de armas y tú en el área de los químicos industriales. Nunca imaginamos entonces las circunstancias que nos cambiarían la vida. Sin embargo la inexplicable explosión en el sótano, nos trajo de vuelta a ti que eras su hijo y a mí que siempre fui y seré como tu hermano.

Llegue a la biblioteca a tiempo, cerrarían dentro de una hora así que me aboqué a buscar los antiguos libros que me ayudarían a descifrar la última página del manuscrito, la ansiedad me consumía, había descubierto cosas en estos días que si eran ciertas, explicarían la muerte de tus padres, si es que estaban muertos… Es que aquel día hace diez años, el sótano quedó destruido y ellos trabajaban ahí esa noche, tus abuelos dijeron que estaban muertos, pero nunca vimos sus cuerpos, por lo menos no que yo recuerde.

Tu habías viajado por trabajo y llegarías hoy, habíamos quedado de juntarnos en la casona que estaba siendo remodelada, de hecho al sacar los escombros de aquel sótano maravilloso, fue cuando apareció la habitación secreta, estaba intacta según me dijiste por teléfono, había cosas que querías que viera y me habías mandado las fotocopias de las hojas escritas a mano hace mas tres siglos, que encontraste sobre una pequeña mesa frente a un artefacto que había sido construido según el manual que yo traduciría.

Claro que yo lo haría. Después de la muerte de tus padres y a pedido de tu abuela, yo había retomado parte del trabajo de investigación que ellos habían dejado inconcluso, tu abuela necesitaba el dinero, estaba sola ya que tu abuelo murió de pena después del accidente del sótano. Dejando un poco de lado mi generosa carrera decidí ayudarla, así que iba un par de veces a la oficina y el resto del trabajo lo hacía a distancia, a diferencia de ti, a mi me encantaba la investigación y le ayudaba a tus viejos veranos enteros, aún después de las juergas que ambos teníamos en la juventud, yo siempre llegaba porque me encantaba ser su ayudante, aunque sólo era un hobby poco rentable, pero apasionante.

Tú quizás, por el dolor de los recuerdos, te habías alejado totalmente de estos temas que te vinculaban tristemente a los que habías perdido, hasta ahora, cuando intuiste que algo había pasado esa noche y te empeñaste en averiguarlo.

Texto agregado el 24-07-2013, y leído por 160 visitantes. (4 votos)


Lectores Opinan
2013-07-30 21:06:12 Buena introducción, para jalarle las orejas al lector...un abrazo sendero
2013-07-26 07:44:46 que lindo, como me gusto. tiene misterio como a mi me gusta, mañana leo los otros dos. jaeltete
2013-07-26 04:56:30 Muy entretenida***** lagunita
2013-07-26 04:21:26 Me tienes atrapada! voy a la segunda parte. suedith
2013-07-25 13:07:49 Como siempre tu relato se enmarca en una descripción de los acontecimientos que no sólo es una introducción perfecta, sino también un ramillete de imagenes para degustar...qué decir de tu redacción, amistosa y envolvente. Felicitaciones. Un abrazo, Carmencita. gsap
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