La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / jcn / La distancia del cielo

 Imprimir  Recomendar
  [C:526802]

No importa que se vea lejos, sólo pide un deseó para atraer el cielo.
Martinica es una dulce niña que salta con cada paso queda sin parar, siempre lleva un bombón que sabe a fresa y no deja de saborear. La niña tiene seis años de edad y disfruta de los alrededores de su casa de campo, con jardines tan coloridos que de vez en cuando baja el cielo quedando todo el mundo desapercibido.
Martinica danza levantando su falda con sus manos, cantando a las nubes para haber si algún día bajaran para que le dieran un grató paseo por el cielo, ella levanta sus manos queriendo arañar el cielo sin parar de dar vueltas al compás del canto de varios pájaros hasta que ella sonriendo cae en el césped ya mareada ahogando en sus tiernas carcajadas mirando el cielo que gira con las nubes que se convierten en un espiral que baja lento donde se encuentra Martinica, las nubes tienen forma de escalones por donde se podrá encaminar la niña, las quiso palpar ansiosa, para que esperar, su perrito todo alborotado de un lado para el otro sin dejar de ladrar la mira; Martinica aferró la correa de su perro y lo enganchó para llevar su perrito con ella que con su lengua afuera esta feliz menando su cola de alegría.
Martinica con su sonrisa esplendorosa que destella tras cada mañana ve el cielo cada vez más cerca. La niña continuaba subiendo entre los rayos del sol que dan energía al gran arcoíris que desde la madre tierra se levanta para que el viento coloree las nubes y ella pueda ver su paradisiaca morada desde la distancia, ella muchos besos envió con el viento para que les llegara a su padres y a su hermana.
Martinica siempre tardo varias horas en llegar al cielo, que hermosa inmensidad donde con las estrellas se pueden jugar y los planetas parecen rebotar el uno con el otro divirtiéndose en un fabuloso día eterno estelar. Cuando parece atardecer es mejor a la tierra descender con un par de alas que las nubes concibieron para ser su viaje más ameno, con sus brazos extendidos ni un sopló frío en su cuerpo ha sentido mientras el vuelo hace estremecer al perrito que no deja de jadear hasta que un buen aterrizaje le hace descansar, quiso ver sus alas en un espejo y en un estallido suave desaparecieron.
La distancia si se mira al cielo con amor se puede alcanzar, si el deseo has de evocar a tu cerebro que en un soplido puede despertar en una paradoja que luego se entenderá cuando tus alas has de agitar.

j.c.n-30-05-2013

Texto agregado el 08-08-2013, y leído por 135 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2013-08-09 06:57:39 bellisima narracion, tiene la ternura de niño y la dulzura de los angeles. jaeltete
2013-08-08 20:43:18 Que lindo sueño de niña! Carmen-Valdes
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]