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Inicio / Cuenteros Locales / jcn / Duendes y fantasmas

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Es la casa del viejo Norkian. De todo de lo que no esperas te puede suceder, de pronto un tesoro encontraras o un rotundo susto te llevaras de la vieja casa y no volverás.
Era una primorosa casa, se podía reflejar el cielo nocturno estrellado, fue fenomenal para el vecindario; Norkian un señor descentre, divertido, amistoso que caminaba lento ayudado de un bastón, de joven tuvo un accidente y quedó limitado de por vida, bajito, cachetón y muy narizón, era bromista con los niños pero un día funesto todo cambio en la vida del señor, su esposa esperanza azul falleció de una inesperada enfermedad que un par de días su cuerpo devastó hasta que murió, ella sufrió de dolores intensos, esto le dolió hasta el fin a Norkian el cual no volvió a salir y su casa la cual con el paso de los años se deterioró; la madera está podrida, las ventanas están opacas del polvo acumulado, el jardín de afuera ya es un matorral que casi oculta la entrada de la casa, la perilla de la puerta esta oxidada, el piso chirrea con cada paso. En una de las ventanas del segundo piso está entre abierta y una cortina curtida no cesa de ondearse por el incesante viento.
En las noches la luz que se ve encendida, es la del candelabro que contiene una sola veladora que hace llamaradas cuando efímero pasa el viento por los pasillos de la maltrecha casa después de las pasadas una de la madrugada, siendo más precisos a la una y quince de la madrugada cuando siempre se apaga la veladora.
Norkian a veces se le escucha entonar su vieja guitarra que produce un eco tan misterioso que da susto y pone a imaginar a los vecinos toda la noche. Norkian no ha vuelto a salir de su morada y por más que intentan manifestar le compañía este la ignora ya que su carácter cambio a un completo gruñón tan fastidioso que hace doler el estomagó y la cabeza.
Los días continúan renaciendo y a curiosillo le intriga mucho más la casa de don Norkian. Curiosillo es un niño muy imperativo y este para la noche siguiente planeo una expedición con su mejor ami guito soñador que es tímido y muy miedoso y a estrujones fue llevado hasta el jardín de don Norkian. El relámpago acompañado del trueno les estremeció del susto, soñador se quiere devolver pero curiosillo muy nervioso de quedarse sólo no le permite irse, tropiezan y terminan por caer en el matorral del jardín, de repente sienten la perilla de la puerta girar, esta abriéndose lento chirrea y hace titilar las manos de los niños de miedo hasta que una vos grave se pronunció: ¿Quién anda hay? ¡Si son intrusos se las verán con migó!
Los dos niños se veían mutuamente a los ojos, pudieron respirar cuando la puerta se volvió a cerrar. El viento sopla en torbellino que les envuelve con velocidad y así como llego el viento este se fue, se ponen de pies, se sacuden los pantalones con sus manos mientras los chirridos dentro de la casa son más constantes y es algo atrayente que los niños ya decididos a entrar prefieren devolverse para sus casas pero no pueden, sus pies no responden, soñador intenta aferrase del pasamano pero este se queda con un trozo de madera podrido. Por fin los dos chicos están frente a la puerta que se vuelve abrir lento sin dejar de chirrear, al parecer don Norkian no está detrás de la puerta, asoman sus cabezas y todo es oscuridad, cuando se dieron cuenta ya estaban dentro y la puerta cerrada, intentaron abrirla pero no se pudo, fueron a las ventanas pero estas de lo oxidadas no abren tampoco, intentan quebrar los cristales pero son sorprendidos por treinta y tres velas que se encienden en sus respectivos candelabros, extrañas sombras pequeñas muy risueñas se vieron muy efímero pasar.
La vieja rockola se encendió con música de cuerda muy vieja, la aguja repetitiva se devuelve por lo rayado del acetato, curiosillo intenta desenchufar la rockola pero esta desconectada y sola deja de sonar.
Risas, risas y más risas se escuchan efímeras, son contagiosas y los dos niños terminan abrazados desfogando miles de risas sin control, cansados en sus estómagos intentan tomar aire, no saben porque se rieron pero les agrado, de nuevo vieron pasar varias personitas como siempre riendo hacia la sala que este envuelta en telarañas, pasaron rápido y los chicos las siguieron cuando de pronto se encuentran con algo que nunca pensaron ver; es una niña de su misma edad, tiene una larga trenza que es consentida constantemente por sus delicadas y pequeñas blancas manos, tiene un vestido de cristal que destella ante las estrellas, lleva una cinta de color azul en su cintura, ella sonríe muy simpática mientras volea sus pies ya que se encuentra sentada en la mesa de vidrió, ella se pone de pie y se presenta muy educada: mi nombre es Estanfinia ¿Y ustedes como se llaman?

—Mi nombre es curiosillo y el de mi amigo es soñador.
Dice el niño muy animado y sonrojado de ver esa linda niña queriendo saber más de ella.

Estanfinia toma de las manos a los dos niños que se encuentran sorprendidos por lo frías que las tiene. Los llevo al segundo piso y les mostró su cuartó, tiene un color esplendoroso con muñecas por todos lados con un cofre a los pies de la cama que es de madera muy pero muy antigua, hay valiosas gemas en los extremos del cofre, el candado está muy oxidado y medio abierto, soñador lo quita con cuidado pero cuando termina de salir este se abre muy rápido inundando el cuarto de mucho polvo que levita por el aire, curiosillo con sus manos intenta alejar el polvo de sus narices. El cofre esta vació.

— ¡El cofre no está vacío! Sólo tenemos que bajar por él.
Dijo estanfinia.

Los niños no querían dar el primer paso y la niña les termino por decir miedosos riendo. Se adentraron en el cofre mientras iban bajando mira la niña a los niños que no pueden quedarse allí parados o si no lucirán como unas gallinas mirando hacia los lados azarados sin perder de vista a la niña la cual los guía por un pasillo hasta una segunda puerta del lado de la izquierda; la puerta abre y entran, al instante ven un cuadro ladeado de don Norkian, curiosillo lo pone derecho y todo queda ladeado allí, soñador lo mira y se hace el que nada ha visto, el cuadro se mueve y todos lo notan sólo para quedar otra vez torcido, curiosillo prefiere no volver a tocar y de ese cuarto se quiere alejar cuando de pronto la niña comenzó a saltar encima de un antigua colchón y dos duendes salieron con una manta y abrigaron, ella desaparece en medio de sus risas que terminan escuchándose en vos baja en un eco que intentan seguir escuchando los niños cuando en realidad pensaron en su subconsciente deseando saber quiénes eran esos seres pequeños cuando los niños voltean para volver a la sala de la casa asustadizos.
Los niños temerosos se ponen espalda con espalda, las velas se apagan y la chimenea se enciende dejando ver las sombras de muchos duendes que juegan a la rueda, rueda de pan y canela, también se escucha la vos de estanfinia que canta los dígitos una y otra vez para hechizar la casa y alejar la maldad que se oculta sin cesar. Los fantasmas y los duendes escucharon los niños y se tranquilizaron, curiosillo grito dos veces el nombre de la niña: ¡Estanfinia, estanfinia!
Les sorprendió cuando la niña del sótano salió ya con otro vestido más colorido y con dos duendes a sus lados. Se hacen llamar los guardianes de ella. Curiosillo quiere saber ¿Por qué guardianes? ¿Quién podía hacerte daño?
Ni la niña ni los duendes dicen más palabras cuando se escucho una puerta cerrarse sola. Es la puerta que dejo abierta la niña, la del sótano, la niña se vio asustada mientras sus dos duendes guardia desaparecieron en un estallido de humo.

— ¿Duendes guardianes donde están? ¿Para donde se fueron?
Preocupada se notaba la niña.

Por más que pregunto los duendes no respondieron. Perece ser que los fantasmas se los llevaron ¿Cuáles fantasmas se preguntan todos? Pero mucho más curiosillo, soñador no quiere saber nada mejor, sus sueños con fantasmas son aterradores así que más bien se quiere ir a su casa pero no sin su ami guito, soñador insiste en marcharse hasta que la niña les pide ayuda cuando se escucha una tos constante hasta que ya no se escucha nada más, corrieron al cuarto de don Norkian, soñador quiere saber qué sucedió con el señor y la niña responde muy nostálgica: el señor Norkian me protegió, enfrentó a lo malvado y perdió, fue llevado a la oscuridad, este se resistió en dos y reencarno en los dos duendes guardianes que hasta el sol de hoy me protegían.

— ¿Quién te protegerá ahora?
Pregunta tímido soñador a la niña.

Ustedes dos deben protegerme o nunca saldrán de esta casa; los niños quedan atónitos y la niña se burla aclarando que es sólo un juego, todo fue para asustarlos, de repente salen los dos duendes detrás de la niña cuando esta extendió su falda hacia los lados con sus dos manos, los duendes aplauden y se quedan quietos cuando una vos se pronuncia: ¡Los voy atrapar! Ja,ja,ja…
Los niños ríen porque se asustaron, los juegos de la niña les hace estremecer pero en esta ocasión la niña manifiesta que no ha hecho nada y que esa vos es malvada así que la niña se marcha y las llamas de la chimenea se apagan dejando todo a oscuras.
Se sintió de nuevo la puerta que va al sótano abrirse muy despacio con su chirreo que asusta, por allí decidieron encaminarse los niños muy despaciosos, bajaron las escalas de madera esperando encontrar lo peor, sólo fue encender la luz para ver semejantes arañas que arrojan su telaraña para atraparlos y se adormecen en el momento menos pensado.
Soñador tiene el control de los sueños de fantasmas y de duendes, magia que se evoca desde el más allá; resulta que la magia de los duendes se ha perdido de su camino y el misterio de los fantasmas va hacer resuelto, todo esto sucederá cuando los dos chiquillos salgan de la casa. El sueño de soñador continuó hasta que amaneció y a los niños despertaron en un gran mueble tan suave como la seda, de pronto el dueño de la casa habla: ¿Cómo pasaron el sueño? ¡Deben tener hambre! Mi hija preparo para ustedes lo que mi difunta esposa preparaba cada domingo que llena el cuerpo de energía después de soñar hasta un nuevo día.
¿Curiosillo desea saber quién es la niña? Estanfinia, mi hija la magia de este lugar donde los duendes crean mundos de fantasía y los fantasmas espantan con su misterio que lleva a una nueva fantasía le decía don Norkian a los niños.

j.c.n-6-6-2013

Texto agregado el 15-11-2013, y leído por 149 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2013-11-18 05:02:41 Exelente relato. jaeltete
2013-11-16 02:39:15 Muy bueno compañer@, saludos FEHR
2013-11-16 02:34:12 Un mundo fantasmagórico simasima
 
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