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Entre los cielos eternos y prominentes una diosa del amor encontrara su grato destino que no podrá tener final.
El reino de los cielos se encuentra entre las esplendorosas nubes que desde la tierra no se ve pero siempre flamante en la infinidad de los cielos mil arco iris desprenderá.
Ese reino de los cielos es habitado por el dios truelen, su trono sobrepasa la atmósfera para poder ver y sentir el infinito espacio exterior que destella con sus estrellas, lleva una vara de color blanco y en su parte superior lleva una esfera que es rodeada por dos anillos; uno encima del otro y tres estrellas siempre están girando alrededor de la esfera, la vara en la parte inferior es aplanada, su atuendo es blanco que parece una falda pero debajo de esta es un pantalón, deja al descubierto parte de su pecho, abdomen ya que es bordeado por una tira ancha por su hombro izquierdo y baja por su espalda, ese trozo es de color dorado, en su cabeza lleva una corona la cual es una pequeña nebulosa, tiene una cinta atada a su cabeza de color negro que es ondeada por la tira que sobra por las nebulosa. Entre sus pilares tiene un altar de estrellas donde si introspección evoca para controlar los cielos con total humildad.
La diosa infinidad tiene su cabello blanco y por el centro lleva una trenza que termina con una hermosa orquídea que cambia de color dependiendo de su estado de animó; por le general siempre la orquídea esta luciente con sus colores tricolor: Amarillo, azul y rojo, su hermoso vestido es de color verde, usa alpargatas doradas las cuales destellan en el cielo con cada paso caminado, sus ojos son azules, sus labios parecen dibujados.
Truelen e infinidad concibieron una hija que con su primer llanto en los cielos una estrella en su mejilla quedo tatuada, a medida que iba creciendo una segunda estrella le surgió, cuando cumplió sus dieciocho años la tercera estrella le tatuó de nuevo la misma mejilla que trazadas con lineas imaginarias forman un triangulo; esa diosa es hermosa con su piel de color azul como los cielos prominentes, tiene cabellos blancos y dorados, usa blusa en corte de bandeja rodeado por arandelas, esta elaborada en rendas y encajes, adornadas con aplicaciones de lentejuelas con un ajuste entallado y cremallera atrás, su falda con satines tricolor bastante subidos, tiene decoraciones florales de ceda que germinan en el cosmos distante, sus vuelos en rondas armonizan con la blusa, su largo es a medida de su definidas y atractiva pierna, su ancho es de ruedo y medio utilizando enagua y calza alpargatas, su corona de princesa es un aro compuesta por nubes que le protege de todo mal y peligro, el nombre de esa hermosa diosa es cielo azul la cual tiene un ángel guardián que esta a su entera disposición para protegerla de un mundo loco de atar, su nombre es: jatilipius, sus alas son de color negro que aun así resplandecen en su volar, sus alas van adheridas a sus costillas, su armadura es flexible y muy dura la cual el ángel le da un efecto tridimensional honrando a su luna y sol, lleva una capa de color púrpura calza alpargatas de color rojo, este irradia un aroma a café, su espada siempre luciente es de color azul y a medida de la euforia en batalla esta comienza a resplandecer mientras aumenta el poder del ángel guardián que puede ser tan descomunal que todo el alrededor lo puede destruir si no canaliza bien su constante energía evocada al macrocosmo.
El dios truelen en sus días de batalla en el planeta diamar, en el borde del centro de la galaxia lunar la cual colapso con el final de la guerra estelar, muchos lograron escapar y entre ellos el dios truelen que en un golpe de suerte después de creer un agujero estelar este arribo a los cielos del planeta tierra donde su reino entre las nubes construyó. En los tiempos inciertos del mundo concreto el dios truelen no es el único dios, otros deambulan entre las sombras esperando el momento para hacer el mal, los batalladores ángeles de la guarda son los que defienden a capa y espada el reino de los cielos que en tardes crepusculares hacen germinar un arco iris por todo el sistema solar.
La diosa princesa cielo azul desea bajar a la tierra para ayudar a una gran multitud dignificada por el desastre que se cree fue natural, cuentan que las tierras se levantaron por los aires y la mitad de las montañas se tragaron, el caos entre las lucientes tierras reina, humeante todos los reinos mortales sucumbieron ante la gran sacudida de la tierra que parece que estuviera reclamando su libertad.
Cuando la esperanza de ayuda se desvanecía tan rápido como el viento que canto fugaz para no volver a cantar. Las flores con sus pétalos dañados, desprendidas de sus tallos ruedan sin parar por el suelo hasta que arribe la noche que las ha de marchitar.
El llanto entre las ruinas acongojaría hasta el corazón más frío ¿cuando se vera de nuevo otra primavera que ya el invierno esta arreciando?
El tiempo no curara aquellas heridas que ha sufrido cada familia. Muchos miran a los cielos implorando por ayuda divina cuando de pronto vieron descender una nube que rugía con fuego tan esplendorosa que un cálido viento acaricia y hace tranquilizar un poco los ánimos sobresaltados.
La nube queda a unos metros del desastre, la nube comienza a disiparse mientas alguien con una silueta delicada deja ver su sombra, el viento sopla ondeando sus cabellos hacia su hombro derecho, unos cuantos cabellos se posan entre sus pestañas y esta delicada los mueve para poder ver aquella gente convaleciente y sin ninguna oportunidad en sus horizontes.
Cielo azul con su aura febril que irradia rayos dorados a su alrededor que de un momento a otro se vuelven invisibles; entre los jazmines se en camino, aquellas gentes se inclinaron pero la diosa princesa espera que mejor le reciban de pie, esa gente ven extrañados a ese ángel guardián que agita lento un poco sus alas mientras el mango de su espada destella con los rayos del sol, el ángel guardián mantienen una distancia respetable ante su diosa quien continua saludando a las gente muy humilde y simpática, halagos hacia ella se escuchan en murmuración por todos lados.
El viento sopla un poco más rápido ahuyentando el olor hediondo de lo maligno a lo benigno. Así pasaron varios días mientras se reconstruía todo de nuevo y la tierra se recuperaba, todo comenzaba a tener orden y una razón para existir entre las mil probabilidades de sucumbir que no se pueden dejar de percibir.
El cielo esta más azul que nunca y la diosa princesa se confunde con la de su ángel guardián que tímido y cabizbajo da unos cuantos pasos hacia atrás ya que cielo azul se le acercaba mucho para palpar una herida en el ala derecha que deberá aguantar su ardor por toda una eternidad; cielo azul al tocarlo siente un tenue corrientazo junto con su ángel que se vio trazar por sus dos alas que se le agitaban pero ya no sentía el agónico ardor, podrá volar hacia el cielo azul de nuevo sin límite alguno, este vuela a la altura de tres metros agradeciendo a su hermosa diosa pero de repente sus las dejaron de aletear y este cayó bruscamente, cielo azul de nuevo sano sus heridas después de que el ángel guardián de nuevo se levantó.

La leyenda de los cielos azules cuenta:Que los ángeles de la guarda deben cuidar de sus diosas y dioses o si no serán castigados desapareciendo sus lasa para siempre, no debe haber otro pensamiento que el de proteger.

Jatilipius siente sus alas muy pesadas y lentas ¡no puede creer en lo que esta pensando! Seria funesto no poder volver a volar, este piensa que debe ser una ilusión que en el día de mañana terminara, sintió el cantar de los pájaros que le despertaron, la niebla se desliza suavemente entre los huertos de mil sembrados que auguran la mejor cosecha que durante décadas no se ha visto.
Esa mañana cielo azul quiere recorrer más profundamente esas tierras lo cual no es conveniente por el peligros que yacen allí de improvisto, se encaminara por el sendero de los rosales ya que muchos de los que residen le han recomendado ese magistral lugar, es un sendero que no tiene fin porque toda persona que se encamine por allí nunca se querrá encontrar con un punto final que no deje pasar.
Sendero primoroso, mil rosales de color que cambiantes con la luz del sol y el resplandor de la luna. Cielo azul desprendió una de las rosas de color amarillo, esta cambio de color mientras se desprendía uno de sus pétalos, diminutas estrellas inofensivas que destellan suben hasta las nubes para pintar un escaso crepúsculo en las vísperas del amor, las nubes han forjado un corazón que esta flechada por la pasión, es extraño aquello sólo lo pueden ver cielo azul y jatilipius que al encontrase con sus miradas la diosa princesa se siente intimidada así que cielo azul le dice a su ángel guardián que esa no es la forma de mirar a una diosa, es una simple estrategia de defensa de la diosa que al sentirse estremecida por un ángel que le despertó el esquivo amor.
Jatilipius con su mirada hacia la tierra no menciono palabra alguna mientras la diosa da media vuelta y sonríe sintiendo delirar cuando su ángel le observa. Profundos ojos zarcos del ángel que todo claro manifiesta e hipnotiza y después no se querrá dar marcha atrás. Terminando la tarde alguien se vio adentrase entre unos arbustos que están en un montículo donde se puede tener buena visibilidad de la choza donde descansa la humanidad de la hermosa cielo azul, jatilipius por un momento se enfoco en sus más profundo secreto, este tiene un terruño de nieve el cual guarda en un estuche de cuero de cordero donde lleva siempre sus víveres por si la batalla de improvisto se desata, este pone su espada a su derecha y la pisa con el pie para sentir su febril energía mientras el terruño de nieve se disuelve dejando al descubierto un pequeño libro, su cubierta es de plata y las estrellas están en alto relieve, varios soles y lunas, ese libro sólo lo pueden abrir las manos de jatilipius, este escribe poesía a los vientos y a los horizontes prominentes.
En la choza cielo azul más intrigada que nunca va en busca de su ángel guardián el cual es sorprendido, asustado vuelve su libro de nuevo un terruño de nieve, se pone de pie de inmediato y se inclina, ella de inmediato le toma de su antebrazo, se le pone la piel de gallina, el este atento y cielo azul más intimidada comienzan a temblar le sus manos.
Las alas de jatilipius ya no las puede mover y están tan endurecidas que el viento las esta volvió polvo hasta que desaparecen en su totalidad; la poesía que su corazón palpitante evoca lo pudo percibir cielo azul, tan claro embriago sus sentidos que ya deseaba que fluyeran esas frases con palabras solidas que evocaba el corazón de su ángel guardián que siente pisadas extrañas en la zona boscosa, así que se pone de pie delante de su diosa princesa y desenvaina su espada que de inmediato comienza a resplandecer, angustiado por no sentir sus alas se enfoca en su eterna misión; rugidos espeluznantes se escuchan por dos francos así que jatilipius cierra sus ojos y aclama la profunda concentración, su humanidad se comienza a distorsionar y terminar por arribar le ondas que le recorren toda su piel en todo su cuerpo, este creo dos copias de si que están en puntos que descodifican un triangulo de poder divino para proteger a toda costa a cielo azul.
Se acrecen ta el poder de jatilipius, la fuerza del amor es conclusa y suministra de energía infinita, los rugidos más fuertes se escuchan hasta que estos desaparecen dejando sólo el viento silbar y toda la flora balancear, jatilipius evoca más copias de si las cuales peinan el terreno para exterminar el peligro, cielo azul concentrada le ayuda con su poder pero las copias no hallan nada y estas desaparecen, el ángel guardián no deja de pensar que clase de peligro arribara que la premonición en su mente no deja de resaltar, es sorprendido por una orquídea que refleja a cielo azul, es un grato recuerdo que ella misma sembró y que el amor le hizo germinar, es una orquídea de los cielos y estas germinan de color rojo en el prominente reino de los cielos, es un regalo para jatilipius. El ángel esta perplejo sus sentimientos le hacen delirar y aun así su espada resplandece como ha de ser, el viento les envuelve, no hay escapatoria, el amor ha salido vencedor, el beso fue único y podrán volver a sentirlo si no dejan apagar el sol para que la luna siempre les acobije con su esplendor.
Mientras el beso les endulzaba tanto era la emoción que no querían dejarlo de probar mientas un viento rastrero de color gris que es atraído por los sentidos de cielo azul envuelven a jatilipius que al terminar con el divino beso se ve surgir en una ilusión sus gloriosas ala que le hacen sentirse orgulloso, se siente magia al ser abrigado por el amor que el cielo azul le obsequió.
De los prominentes horizontes descendió un cúmulo de nubes y un trueno hizo sentir su poder, es el reino de los cielos que a su hija diosa princesa se manifestó con mariposas coloridas que toda el área colmó, alas a cielo azul también le surgieron reflejando los rayos del sol que las mariposas en círculos vuelan para darle más color a su privilegiado amor. La tarde tiende a nuca acabar hasta que un movimiento extenso de tierra les desvanece la ilusión de las mariposas y alas que alimentaban de magia un nuevo amor que con dificultades a vísperas de un mañana que tendrán que sobrepasar.
El movimiento telúrico asusto demasiado a todos los residentes y jatilipius con su intuición siente que algo malo arribara pero lo lamenta porque no sabe en que momento ocurrirá, inquietó y con la agobiadora ansiedad que nada de este mundo puede borrar, un rayo del cielo le arribó, le sacio al parecer el dios truelen le desapareció ese malvado hechizo que con el nació. De repente se siente de nuevo la tierra temblar, es una gran estampida de animales que huyen de algo muy malo, todos quieren saber hasta que otro ensordecedor trueno se evoco, cielo azul tiene que volver al reino de los cielos porque en ese lugar existe un conteo regresivo para lo malvado mientras los rayos trazaron los horizontes azulados.
La diosa princesa esta decidida a quedarse con aquella gente que sin ella pueden quedar desamparados, el dios truelen se lo esta ordenando mientras se altera al ver su ángel guardián sin alas, a sufrido las consecuencias de enamorarse de su diosa, sin sus alas no va a poder subir al reino de los cielos, es la venganza del desamor que durante todo su tiempo de batalla el silencio le acompaño, pero su honor es lucido y a su disposición el dios truelen dejara a convicción mantener aferrada su espada para que este siempre luciente, su honor y la espada conservara hasta el fin de sus días. Cielo azul mira a su ángel guardián y enojada se vuelve a manifestar con gritos dirigidos a su padre porque no quiere ir y menos sin su ángel guardián, su amado ángel, no ocultara más la verdad a las estrellas, su padre esta atónito, el gran honor de jatilipius le permite junto con el designio de las estrellas su amor congeniar, lo dicen las cartas astrales de la vieja adivina de las tierras de la infinidad, es donde van los mendigos de la mala suerte por un conjuro de buena suerte para contrarrestar el desamor y volver una fortuna el amor.
El peligro es inminente y el dios truelen se llevara a su hija a como de lugar, jatilipius sabe que va a padecer y las consecuencias de lo designado asimilara, con fortaleza y convicción tal vez logre a sobreponerse a su misma adversidad que en las batallas tantas veces derroto con sublime honor. De rodillas cayó jatilipius, sus sollozos acongojaron tanto a la diosa que se percato que no habría nada en sus manos para evitar que fuera llevada de ese lugar y sin consentimiento se resistió pero su padre evoco su poder estelar de las estrellas de jaliandar.
La tierra alrededor de cielo azul se levantó y la comenzó a envolver en un espiral desde sus pies, ella observa su ángel guardián, sugestionada su llanto es liberado y en un estallido de tierra una luz efímera subía a cielo azul hasta el reino de los cielos donde ella volvió a mirar hacia la tierra, molesta no le dirige palabra alguna a su padre. Jalitipius observo hacia el cielo y pesaroso exclamo: ¡Mi dulce diosa! Mi amor siempre estará contigo.
Un eco interminable se escucho hasta el reino de los cielos que reanimo a cielo azul volviendo ella cada nube un corazón que luego letras formo: ¡Ángel de mi guarda con tu amor siempre seras mi dulce compañía!

Afligido jatilipius siente el deber de aquella humilde gente proteger. Nubes negras de tierras malevas se levantaron por los aires para el magistral horizonte azul ocultar, la tarde con sus horizontes opacos da inicio a lo que se presentía sin ninguna medida.
Un silencio de ultratumba se percibe tras cada rincón que con los ojos sigilosos todos buscan algo amenazante, sin poder ver nada crujidos de las placas tectónicas se escuchan hasta que un fuerte sacudo levanta a jatilipius por los aires, este cae derrapando la tierra de pecho mientas la misma se resquebraja debajo del creando una gran grieta que casi se le traga si este ágil no reacciona, queda aferrado a las raíces de un árbol que sobresalen al gran vacío que se ve mientras algunas rocas terminan por desprenderse, en ángel guardián sube aferrándose a esa raíz y se quedo en la orilla pensando que lo malvado que evocan, susceptible en su batallador corazón protegerá a las gentes que su cielo azul desde su corazón quiere proteger.
La espada de jatilipius se vuelve de color blanco y negra hasta que el ángel le empuña con fuerza, ya que ha sido separado del amor la batalla no se podrá ignorar hasta que la tierra deja de moverse, de pronto por todos lados parecen jinetes de armaduras de plata, con sus largas espadas arrasan todo as sus pies. Jatilipius esta desconcertado por lo salvaje del ataque, pesaroso de su amor que en el reino de los cielos esta y donde ya no podrá volar, que más da la furia que lleva por dentro con su espada desfogara y ente los jinetes de plata se abalanzo con un grito sangriento de batalla, les derrotaba, les desbastaba, sucumbían los malvados ante el filo de su espada la cual le escurría sangre maleva, insolentes malditos que asesinan sin piedad sólo para reinar como supremos poderosos, jatilipius ve hombres resguardando sus familias y esto le fortalece mucho más pero ve como es ejecutado el hombre de una de las familia y toman a la madre por su cabello por detrás, le tiene sus manos amarradas listo para matarle, el insolente se ve sorprendido y antes de que pidiera piedad fue decapitado, el ángel guardián ve trascurrir todo muy lento, los gritos de miseria reinaban ante la escasa vida.
Jatilipius esta en la mira y como blanco ante una larga espada afilada que es abalanzada en busca de sus entrañas la cual es partida en mil pedazos por su escudo cuando se defiende, batallando metro por metro arribo para enfrentar cara a cara los verdugos que encomendó la vieja adivina los cuales bien parados le esperan ansiosos, babeando pero en un abrir y cerrar de ojos sus cabezas de sus cuerpos separó, continuo peleando hasta que sus fuerzas escasearon y queda tendido en el piso sin aliento a merced de la cruel muerte, su oxigeno le falta y este se desmaya, le querían rematar pero el dios odion un basa yo se opuso, alguien con tal honor debe morir como merece así que le amarraron dos grandes ogros que fueron creados de los burbujean tes pantanos que fueron ocultados al mundo.

Jatilipius camina entre las lucientes nubes esplendorosas que extraña tanto y se abren a su suave volar que extrañado le hacia feliz pero un eco de golpeteo de un látigo le hace arder en su sublime sueño que le hace despertar, el malvado ogro le ajusticia su espalda sin parar con su látigo cortándole su piel cada vez más, se baña en su propia sangre a dolorido cuelga de unos amarres, el dolor le tiene mareado y tiene uno de sus ojos hinchado, el moretón es contundente y con sangre saliendo de su boca creía que ya había sentido morir pero apenas su martirio había comenzado, le torturan para saber del ya que en sus costados están las cicatrices de unas alas, jatilipius responde que sus las hace mucho tiempo se desvanecieron por traicionar unos cielos que ya murieron, desaparecieron; la tierra se abrió en ese lugar y el supremo dios trailanlon quien destruye prominentes horizontes para oscurecerlos con su macabro reino que consume los buenos vientos ya que terminan convirtiendo en interminables tormentas.
El dios trailanlon usa una cabeza de toro encima de la suya y tiene dos bastones los cuales con ellos controlan y dirige su poder y no cree nada de lo que dice ese ángel guardián, les teme porque deben tener demasiado poder porque protegen dioses y este lanza un rayo hacia jatilipius el cual le quema en su abdomen y cea de rodillas porque también se quemaron las marras, al caer se golpea la frente contra un tronco podrido, luego es agredido a patadas por el malvado dios pero este con un mini suspiro de su aliento de nuevo da la pelea que fue efímera, con un movimiento rápido el cual los ojos de los ogros no vieron nada mover y les factura su cuello, desparecen en una efímera luz, el honor nunca dejara perder su sublime espada la cual reaparece en su mano y si el dios trailanlon no se desaparece entre la tierra este fenece pero este evoca la sangre malvada que no cesa de esconderse y nada que aparece.
Las mazmorras son un laberinto entre la tierra que los estragos también se pueden ver cuando un rayo de sol se adentra por un pequeño orificio que muestra la salida de las mazmorras pero no sin antes liberar a una serie de dioses que retenidos hace milenios estaban apresados, con un toque sutil de su espada revienta el obstáculo que les cohibía de salir. Los dioses fueron llevados a la superficie, la oscuridad les estremece en pleno medio día, reconocen el terror que infunden los malvados dioses.
Deben detener ese mal a como de lugar así que decide atacar pero los dioses unirán sus poderes para derrotar a quien un destino de muchos años de mal les designó.
El ángel guardián y la serie de dioses se encaminaron por el descolorido de lo boscoso y en una ventisca que les sorprende y azara, no les atemoriza su valentía, siempre alertas arriban a un gran monumento el cual homenajea al dios trailanlon el cual los dioses destruyen con sólo soplar, allí se resguardan y descansan un poco y jatilipius se relaja, deja emerger su mente: tiene sus hermosas alas negras y asciende tan rápido al reino de los cielos que deja su estela de tras mientras las nubes despeja y su gran corazón deja brillar más allá del mar que en su sueño no tardo en manifestar su divino amor, el que guarda para su grato ángel guardián enamorado el cual despierta en los primeros minutos del alba que no puede ver pero siente el cual un turpial de color púrpura les canto, el cual voló varias veces alrededor; este los guía mientras sus cantos les armonizan todo lo agresivo y bárbaro, las bestias quedan rotundamente dormidas, las fogatas son apagadas y ya nada los puede delatar en su corto andar en busca del malvado.
Lo que más estremece es que el malvado pueda hallar el reino de los cielos el cual sin pensarlo destruirá pero ese reino fue ocultado a lo divino porque el reinado decadente entre tinieblas les avergüenzan la luz , admiten su atrocidad para en su prisión de cristal van apresar a los fieles que no tendrán oportunidad para vivir un día más.
Que fatalidad fuera que el reino de los cielos fuera destruido, manifiesta la mente de jatilipius a su alma y corazón el cual le altera y le hace actuar más rápido y consistente antes de que la catástrofe sea evocada al ángel guardián, este hizo un gran saltó, su grito miserable a los dioses malvados regaló, el poder de todos los dioses están con el y el dios odion quien se reía por que creía que nadie le podía tocar siente el filo de la espada palpar en sus entrañas, la sangre se le escapa sin medida, no lo puede creer ve a el ángel caído por el amor sublime; así es como lo llama el dios trailanlon porque carece de ese sentimiento y por ello se ve estremecer de infinita ansiedad, sus bastones se desaparecen y luces efímeras que son del ser del ángel guardián le hieren, este busca resguardo bajo la tierra pero no le alcanza a huir y las luces le calcinan su alma.
Jatilipius clava su espada en la tierra la cual provoca una explosión de luz que enceguecen y termina por destruir a los soldados de plata que no paraban de invadir y la vieja adivina sucumbe, su mascara se cae y descubre un hombre que muere.
Ante la adversidad se interpuso y con la serie de dioses se reencuentra, se despide por que le ansia algo sin saber que es así que se dirigió al lugar donde esta la armonía y el viento canta en paz mientras en el largo camino y en pleno media noche la luna se volvió un rotundo corazón, una estrella lento descendió y al cerrar los ojos jatilipius su cielo azul ve manifestarse al frente con su sonrisa candente, por fin volvió a ver esos ojos divinos del cielo, la lágrima se manifestaron entre palabras de aliento que buscan los sentimientos sublevar, ella esta sorprendida por las mil heridas pero con su cariño de inmediato son curadas; donde hay dolor un suave beso el lugar herido ha de curar mientras el elixir del amor se confabulo con la ansiada pasión.
Jatilipius nunca quiso abandonar esas gentes que su diosa cobijo muy humilde, ahora cielo azul vive entre los mortales, cuando quiere puede subir al reino de los cielos para saludar a sus padres. La semilla de la vida comienza a gestar, meses después la vida se manifestó, abundancia en esas tierras promete el presagio con esplendor y todo bien finalizo.
j.c.n-28-7-2013

Texto agregado el 04-12-2013, y leído por 304 visitantes. (0 votos)


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