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Otra vez juntos Lo volvemos a intentar. Le damos otra vez hilo al sentimiento, que cuan cometa juega con los límites del futuro, sin confín como el cielo. Vamos a volver a intentar darle una conclusión favorable a nuestra historia. La que hasta hoy hemos escrito le hace falta corazón, no le dimos suficiente hilo. Después de tantas palabras que no pudimos retirar, sobran lágrimas saladas que se revuelven con el concho de penas dispersas e inertes en el fondo del mar del olvido. Nuestro suceso, de dolores lleno por causa del congestionamiento crítico en la autopista, antes amplia y novedosa, de tu corazón y el mío, no se aleja de lo trágico. Tú me tachaste de títulos clonados de tus más profundos miedos. Aunque luego, también me extrañaste. Me lo decía tu memoria, y me lo confirman hoy tus ojos, redondos, y grandes, que me miran incrédulos. Yo te miro igual, atónito, pensativo, delirante. ¿Será esta la definitiva? ¿Me entrego por completo? Y los dos temblamos al besarnos, como por primera vez, y presiento que hasta un poco más. Debemos trazar metas, es deber mutuo ser consiente de los botones que no convienen tocar. Tendré en cuenta fechas, no olvidaré regalos, no descuidaré detalles. Te conozco más que a quien lleva mi propio nombre, y aun sabe a milagro descubrirte. Mucho tiempo alejados; así conforma las piezas de la cronología de nuestra historia, soledad reincidente. Haría de mis labios unos mentirosos si pregonara que el miedo no me toca, pero de igual forma no le estaría siendo fiel a mi cordura si no abro los ojos para ver quien eres para mí hoy, desnuda de idiosincrasia mal empleada. Estoy aquí, listo para decepcionar a quienes no crean lo nuestro, y con el compromiso mas sincero y noble que haya alguna vez acariciado nuestras almas, el de darnos enteros; porque esa es la fe que nos tenemos. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |