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Inicio / Cuenteros Locales / betelgueuse / solo

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La sala estaba débilmente iluminada; las cortinas permanecían cerradas y no dejaban entrar los últimos rayos de sol. El crepúsculo avanzaba raudamente y el ambiente al interior de la pieza de alquiler era tenso.
En el lugar había una cama pegada a uno de los muros. Junto a ella había un escritorio repleto de papeles y en la otra esquina, una cocinilla y a su costado un pequeño lavaplatos. A pocos pasos de ahí, un baño.
No había elementos suntuosos y lo más destacado era una enorme biblioteca. Para que pudiera ingresar tuvo que ser desarmada y vuelta a armar.
En ella, había infinidad de textos de todos los géneros imaginables, pero sobretodo de literatura, puesto que Estay era estudiante de tal especialidad.
La biblioteca, tenía una puerta y sobre ésta había un enorme espejo.
Aquel día no era especialmente propicio y se encontraba disgustado.
No tenía dinero para el alquiler y en más de una ocasión había recibido la visita de sus acreedores.
Sentía hambre, dolores de cabeza y malestares de toda clase. Había descuidado su apariencia, pues no disponía de dinero para adquirir artículos de aseo y su ropa estaba siempre maloliente y sucia.
De repente se levantó de su cama profundamente molesto gritando y gesticulando.


1 No me embromes, por favor. No estoy de ánimos, dijo de repente, levantándose de su cama.
-Pero si no lo hago, sólo quiero conversar, tratar de entender.
-No me embromes te digo. No hay nada que entender.
Luego de alejarse volvió tras sus pasos y quedó de espaldas a su interlocutor.
- Escuchaste, no quiero oírte hablar.
- Pero si no lo hago, eres tú quien piensa, eres tú quien se pasea de un lado para otro embromándose. Eres tu quien tiene el poder de crear o destruir.
- Cuidado que disparo
- Dispara si así lo quieres, no conseguirás nada. No te das cuenta que estás solo.
- Crees que tienes razón, pero no la tienes
Volvió a caminar y luego retrocedió, contando los pasos que los separaban.

Giró hasta casi tocar el espejo.
Habló incoherencias y disparó.

Texto agregado el 25-03-2014, y leído por 72 visitantes. (0 votos)


Lectores Opinan
2014-03-25 09:09:54 Cuando la mente falla... elpinero
 
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