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Inicio / Cuenteros Locales / KARISTESE / Mi eterno amor parte 5

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Mi eterno amor parte 5

Estando dentro del taxi sentía una extraña energía. No hablaron nada hasta que llegaron a la universidad.
-oye perdón por…
-no te preocupes – le dijo él.
-¿como? – pregunta ella confundida.
-a mí me gustó – dijo Gerardo.
-¿en serio? – pregunta sorprendía.
-claro.
-¿te molesta si lo vuelvo hacer? – no dejó que dijera una sola palabra y de nuevo lo besó.
De sus pocas alegrías en ese momento era su loca aventura con el taxista. Después de un mes de besitos había llegado la hora. Solo una persona sabía dónde estaría ese día, “trade89” le había pedido que tuviera cuidado que le mandaría un mensaje sabiendo que estaba bien. Pero sino tiene noticias de ella llamaría a la policía pero eso no pasó.
Eran las 12 del día no tenía clases y le dijo a su madre que iría con sus amigos al cine y luego a comer, y después un café y que Gerardo pasaría por ella las 10:30. Regina por supuesto aceptó.
Se vieron en un café lejos de casa, lejos de la base de taxis, lejos de la universidad, lejos de Erika y lejos de la abuela Teresa y de Regina.
Platicaron un rato y dieron una vuelta sin tomarse de la mano. Llegaron a la esquina de Alquimista y en esa esquina estaba “Rio Hondo” un hotel modesto. Pidieron una habitación, claro… el caballero la pagó. Al entrar solo estaba una mesa, dos sillas, una tv y por supuesto, lo principal, la cama.
Los dos se besaron y por primera vez él respondió al beso. La tomó de su ancha cintura y poco a poco bajo las manos. Ella le desabotonó la camisa y los pantanos hasta verlo completamente desnudo, ella se quitó la ropa y lo aventó a la cama. Después de un poco de juego con las manos y la lengua, había llegado la hora del verdadero juego. Y sin avisar, ya estaba adentro. Era un gran amigo perfectamente lubricado y de buen tamaño, no era incomodo al contrario le parecía bastante excitante tener su miembro dentro de ella, entrar y salir hasta que llegaron al full de un orgasmo.
-si las paredes hablaran de mí. Lo sé, no se siente lo que no se ve.
-me preocupa tu mamá. Elle me confió tu seguridad. – dice Gerardo.
-por ella no te preocupes, ya lo tengo controlado.
-no me quiero imaginar cuando se entere.
-eso no va a pasar. Esto es entre tú y yo – le dijo Natalia.
Continuara…

Texto agregado el 28-09-2015, y leído por 49 visitantes. (1 voto)


Lectores Opinan
2016-03-12 01:55:25 Ufffffs,encuentro que es algo frío y muy calculado por ella. No me agrada pensarlo***** Victoria 6236013
 
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