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Inicio / Cuenteros Locales / KARISTESE / Perdiendo la decencia

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Perdiendo la decencia

Eran las 7 de la mañana en la cuidad de México, el metro se encontraba imposible de abordar y llegaba tarde a mi trabajo. Tenía una junta importante, era para presentar mi propuesta, después de meses de trabajo por fin leyeron mi proyecto, se lo iban a mostrar a alguien con quien trabajaría y me iba a dar una oportunidad de trabajo y era necesario llegar a buena hora.
El vagón llegó a las 7:23 de la mañana y hacía mucho frio. Mi bolsa la tomé para ponerla dentro de mi chamarra. Todos estábamos apretados, no era necesario agarrarse de ningún tubo, la gente amortiguaba los golpes debido al mal estado de los trenes.
Me faltaban tres estaciones para llegar cuando un hombre dijo.
-¡mi celular! ¡Creo que está en el suelo! – dijo un hombre.
-búsquenlo – dijo una mujer.
Todos estábamos buscando en el suelo el celular, pero nada.
-¡oh por dios! ¡Mi celular, se me cayó mi celular!
-¡pues no hay nada! – dijo un joven
-¡lo necesito mi esposa está grave en el hospital! – dijo el hombre que perdió el celular.
De pronto se escuchó un ruido
-ese es mi celular ¡está sonando mi celular! – era un tono de feliz navidad. Ridículo porque hace más de un mes que fue navidad.
Había llegado la estación donde me tenía que bajar. Entre la gente que bajaba y la gente que subía el ratero se pudo llevar el celular sin ningún problema, lo vi cara a cara, le valió y se fue con el celular. Me acerqué al hombre y le dije si quería mi celular para hacer alguna llamada.
-claro. Muchas gracias.
-¿qué modelo era tu celular? – le pregunté
-¡ayer lo compré! – dijo el hombre.
Me fui a mi trabajo. Eran las 8:34 de la mañana, mi jefe aun no llegaba pero la junta seguía en puerta. Entré a la sala, me puse mi saco, prendía la computadora y preparé mi propuesta. Mi jefe llegó y me dijo que tenía plena confianza en mí. Yo me disculpe por llegar tarde y le me dijo que hablaríamos más tarde de eso.
Las personas llegaron, empecé con la presentación. Al terminarla llegó una persona.
-buenos días. Temo haber llegado tarde – dijo el importante hombre
-llegas muy tarde – dijo mi jefe
-si lo sé. Pero tu secretaria me dijo que este hombre también llegó tarde. – replicó el hombre impuntual.
-llegué tarde porque me quedé a auxiliar a un hombre en el metro porque le robaron su celular y su esposa está muy grave en el hospital.
-¿y el ratero? – preguntó un contador
-pues se robó el celular. A pesar de que sonó el celular en el metro, el ratero se llevó el celular que tenía un tono de llamada de feliz navidad en pleno enero.
De pronto el celular del hombre importante a quien le tenía que presentar mi proyecto para desarrollarlo y que intentó hacerme quedar mal con mi jefe por la puntualidad sonó con la canción de feliz navidad… no era una coincidencia.

Días después, recibí mi cheque sin ningún descuento y mi proyecto lo desarrollo en mi propia empresa y el ratero se ofendió y se escondió.


Texto agregado el 22-02-2016, y leído por 48 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2016-03-13 04:38:02 Uyyyy,así están las cosas!!!! Buen texto,desconcertante***** Victoria 6236013
2016-02-23 02:30:23 Poesia economica´én un mundo criminal preparate pa ser maliante Caliyuga
2016-02-22 13:52:33 Interesante y bien construida historia.+++++ crazymouse
2016-02-22 04:30:10 para triunfar en los negocios modernos hay que ser deshonesto, desalmado y tener alma de ratero... Albohrz
 
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