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Inicio / Cuenteros Locales / glori / Elvira

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Damián está terminando su desayuno. Dentro de diez minutos saldrá para recoger, casa por casa, a los perros que lleva a pasear diariamente. Le gusta su trabajo; ama a los animales. Su sueño es convertirse en veterinario.
Es un día bastante frío, así que toma un abrigo mientras piensa en el recorrido que hará ese día.

Cecilia se levanta temprano.Tuvo otra pesadilla. Hoy se siente más sola que de costumbre.
Sale rumbo a su trabajo; es enfermera. Ha descubierto que su vocación le permite elaborar ciertas carencias brindándose a los demás.

La niña no para de llorar. Estuvo expuesta al frío durante varias horas, y respira con dificultad.

Alrededor de las diez de la mañana, el paseador de perros se acerca a la plaza. El pequeño labrador tironea con fuerza y lo arrastra hacia unos arbustos. Hay algo allí. Cuando Damián descubre a la criatura recién nacida, no sabe qué hacer. Finalmente ata los perros a un árbol, levanta a la niña, la envuelve en su abrigo, y corre rumbo al hospital.

Cecilia ve llegar a un hombre con un pequeño bulto entre sus brazos. El muchacho grita incoherencias. Un médico y alguien de seguridad se acercan a él.

A pocas cuadras de allí una madre aborda un tren tratando de no pensar en la hija que ha dejado abandonada.

Un mes después, Elvira (así bautizaron a la niña) se encuentra restablecida.
Cecilia le da el biberón mientras la beba mira intensamente sus ojos grises. Unos ojos grises iguales a los de la madre que nunca conoció. Unos ojos grises que en ese momento comienzan a llenarse de lágrimas.
La enfermera mira las pequeñas manos; la fragilidad de aquel ser la conmueve. Se siente muy frágil también. Su mente retrocede y pronto se encuentra recordando su niñez.
Se ve a sí misma creciendo en un orfanato, luego deambulando de un hogar sustituto a otro. No desea que le ocurra lo mismo a aquella beba.

El paseador de perros no puede olvidar a la enfermera rubia de rostro triste. Se pregunta si volverá a verla, y con ese pensamiento continúa su recorrido habitual.

El director del hospital prepara la documentación necesaria. Elvira será derivada a un centro asistencial al día siguiente.

Cecilia piensa que debe despedirse de la beba. Se dirige en silencio hacia la salita donde se encuentra la niña. Damián está allí. Tiene a la pequeña en sus brazos, y cuando la enfermera se acerca le dice: Elvira es hermosa ¿verdad?


Texto agregado el 26-09-2016, y leído por 80 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2016-10-07 04:10:51 Me gustan los relatos que terminan con un comienzo. Manejas bien los tiempos y la historia cautiva bien. Saludos desde Iquique Chile. vejete_rockero-48
2016-09-26 23:51:00 una tierna narración con un final abierto, me ha gustado seroma2
 
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