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Inicio / Cuenteros Locales / mariomatera / Aquellos idus de marzo

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Julio César detentaba el poder absoluto en la Antigua Roma con el cargo de dictador vitalicio. Cierta vez, un adivino le había dicho un funesto presagio: "Algo de gravedad habrá de ocurrir en tu vida en los idus de marzo." Roma, en el aspecto formal seguía siendo una República, pero César ejercía su poder en forma similar a la de un monarca y así lo confirmaba el que llevara en su cabeza una corona de laurel y que se sentara en un trono de oro. Había sido proclamado padre de la patria y su efigie aparecía en las monedas. El Senado romano lo llamaba Divo (Divino) y en Roma había estatuas con la inscripción "al semidiós César".
Los enemigos de César veían en su persona un peligroso regreso al pasado monárquico. El dictador había sumado a sus adversarios históricos (entre los que se contaba al brillante orador y escritor romano Marco Tulio Cicerón) a un enemigo que pertenecía a su círculo íntimo: su hijo adoptivo Marco Julio Bruto. A éste se le había cruzado por la mente la idea romántica de convertirse en protector de la libertad de Roma; había que salvar la República y el reloj de la historia debía continuar su marcha hacia el futuro y no regresar al pasado.
Llegó el día en que el Senado proclamaría rey a Julio César. Su mujer Calpurnia trató de disuadirlo para que no fuera: "No vayas allá -le dijo- anoche he tenido un mal sueño". César la tranquilizó pidiéndole que no creyera en los sueños.
En el trayecto, César encontró al adivino que le había hecho el vaticinio y le dijo: "los idus de marzo han llegado" a lo que éste le respondió: "pero todavía no han pasado". Era el 15 de marzo del año 44 a.C.
Ya en el Senado, uno de los conspiradores, Mételo Cimber, lo tomó de la túnica. César lo interpeló diciéndole: "¿Qué haces, malvado?". Acto seguido, Casca y otros conjurados lo atacaron con su puñales. César se defendió con el mismo valor con que lo había hecho en cien combates, pero entonces vio entre quienes lo atacaban a su hijo adoptivo Bruto. César lo reconvino dolorosamente diciéndole "Tú también, hijo mío". Dejó de resistir y en algo que tuvo un fuerte simbolismo, cayó muerto a los pies de la estatua de su rival Cneo Pompeyo, después de haber recibido veintitrés golpes de espada.
Bruto, mostrándole a Cicerón el cuerpo exánime de César le dijo: "Regocíjate, padre de la patria, Roma es libre".
El tiranicidio ingresaba a la historia política de la Humanidad y el himno nacional uruguayo lo recoge en las estrofas que dicen:
Y hallarán los que fieros insulten,
la grandeza del Pueblo Oriental,
si enemigos, la lanza de Marte,
si tiranos de Bruto el puñal.

Los jefes del partido aristocrático, Marco Tulio Cicerón, Bruto y Casio que creyeron heredar el poder con el asesinato de Julio César, no lograron su objetivo y fueron, en cambio, hombres allegados a César los que se hicieron con éste. El tan temido regreso a la monarquía se produjo años más tarde con la instauración del Imperio. Octavio, un sobrino de Julio César, fue el primero de una serie de emperadores que llevaron el nombre de Césares en homenje a Julio César.



Reflexión filosófica desde el punto de vista del derecho natural sobre el asesinato de Julio César

El derecho natural es el que brota de la naturaleza del hombre y son inherentes al mismo el derecho a la vida y a la libertad. El sueño de Marco Julio Bruto era el de una Roma libre pero para concretarlo debía ir contra el derecho a la vida de una persona: el dictador romano Julio César. ¡Oh, Libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!
El asesinato de César forma parte de las luchas sociales que existían en la Antigua Roma entre los partidos Popular y Aristocrático. El pueblo romano se había visto favorecido por Julio César por prerrogativas como el reparto de tierras y la obtención de cereales baratos. La libertad que invocaba Bruto no era la del pueblo romano (que estaba conforme con César) sino la de la aristocracia senatorial que se sentía menoscabada por el dictador.
Grecia ha sido la madre de la Filosofía y Roma lo ha sido del Derecho y el Senado Romano ha sido el artífice del mismo pero en ese momento representó la reacción conservadora contra la política popular de Julio César.

Texto agregado el 13-10-2016, y leído por 51 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2016-10-14 00:09:55 Interesante reseña histórica.UN ABRAZO. gafer
2016-10-13 23:42:37 Gracias Estimado Nazareo_Mellado
 
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