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Inicio / Cuenteros Locales / hipsipila / Belle de jour (reeditado)

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Era un bellezón, razón por la cual nadie entendió que se metiera a monja, truncando así un futuro prometedor de modelo que se casa con futbolista de primera división.
La religiosa Sor Perpetuo Socorro del Amor divino cumplía a rajatabla con sus obligaciones en el convento y pasaba por ser una de las monjas más aplicadas de la congregación.
Se levantaba diariamente a las seis de la mañana. A las seis y media iba al coro a Laudes y Maitines y después oraba mentalmente durante una media hora.
A las siete y media de la mañana , asistía a misa y recibía la comunión.
A las ocho y media , iba a desayunar y posteriormente se empleaba a fondo en los trabajos conventuales no religiosos: limpieza de la casa, repostería, lavado y planchado de los hábitos, huerto...
Transcurría así su día entre el absorbente rezo (maitines, laudes, prima, tercia, sexta , nona, vísperas y completas) y las labores conventuales.
Su entrega le había hecho superar con éxito los escalones del postulantado, del noviciado y del juniorado.
Parecía que la clarisa había roto totalmente con su estilo de vida de antes.
La transformación se operaba cuando, después de la cena en el refectorio, Sor Perpetuo Socorro se retiraba a su celda, se quitaba el hábito, se enfundaba un camisón de raso la mar de sugerente, sacaba su portátil de debajo del colchón y entraba en el chat de la página azul de los cuentos, donde se inscribió con el nick de Lulú. Cansada del celibato, el primero que atrajo su atención fue un cuentero llamado "Me duermo contigo", al que pasados unos días descartó como el elegido pues le confidenció que su diva era Pasión Vega. Tropezó luego con un tal crazymouse que tenía un don especial para versar,pero al que igualmente abandonó por declararse varón europeo infiel. Luego vino Macacay, un caballero la mar de afable, del que le separaba la edad. El inspirado zepol la inmortalizó en sus telas pero no la quiso más que como musa, por lo que tuvo que desistir pues ella buscaba un hombre y no un artista. Para amor místico , ya le llegaba con su amor a Dios, al que se entregaba con fe ciega durante el día. Por otra parte, la había resabiado un texto de un tal Zumm que alertaba sobre la trata de musas por parte de los cuenteros. Un sobrenombre de uno que se hacía llamar romántico bohemio decía ir tras la felicidad , pero invitaba a soñar y ella quería realidades.
Lo cierto es que nuestra belle de jour lo pasaba bien en esta comunidad tan simpática y tan diferente a la suya, donde los cuenteros pasaban el día seduciendo con sus trinos.
La particular esquizofrenia de Sor Perpetuo Socorro-Lulú se derivaba de esa permanente lucha entre el amor a Dios y a los hombres.
El último domingo de cada mes tiene lugar un día de retiro. Ella se emplea en reflexionar sobre la vida particular de cada una y sobre la vida de la comunidad. Ese mismo día, por la tarde, horas antes de la cena, se celebra el capítulo de Culpas en la Sala Capitular donde, después de la reflexión, cada monja ofrece su confesión, salvo Lulú que mantiene en secreto sus devaneos nocturnos.
Lulú, a la que de día asaltaban los remordimientos por sus andanzas en Internet, tenía gran miedo de la reacción de la Madre superiora, Martirio de las cinco llagas, de enterarse de sus correrías cibernáuticas.
Pasaron días, meses, estaciones, años y Sor Perpetuo Socorro-Lulú siguió con esa doble vida: de día dedicaca a Dios y de noche, a la página de los cuentos, aunque ni una ni otra le satesfacía plenamente.Por lo que cansada de la lejanía de Dios y de la voz muda de los poetas, colgó los hábitos, se dio de baja en el foro y, al ritmo de una canción que le había regalado un cuentero("María se bebe las calles"), traspasó la puerta del convento enfundada en una minifalda.
La madre superiora, Martirio de las cinco llagas, se mesa los cabellos tras la celosía conventual y reza un rosario por esa pobre oveja descarriada. María, en cambio, mirando al frente, esboza una sonrisa y se pierde en la huida.

Texto agregado el 01-02-2017, y leído por 128 visitantes. (12 votos)


Lectores Opinan
2017-02-04 15:39:14 *****Más real de lo que parece. Solo_Agua
2017-02-01 23:13:28 Belle de jour, hermoso texto y creativo ***** (no soy cura; soy rabino) grilo
2017-02-01 21:16:51 Dios guarde y proteja a monjitas como Sor Perpetuo Socorro del Amor Divino a quien,con solo mirar su indumentaria y lo que guardaba debajo,nos confirmaba la existencia de un cielo.Ojalá repitas historias como la de Dña Sor,para deleite de todos los amantes lectores de la Página azul.UN ABRAZO. gafer
2017-02-01 19:12:34 Original y atractiva historia. Me encantó. Los personajes tan bien seleccionados y bien esbozados con las características más atrayentes que todos conocemos. Sinceramente, te has lucido; y yo he disfrutado de lo lindo. Bechis fulles, mi querida. Ha sido todo un banquete. SOFIAMA
2017-02-01 18:11:04 Cómo disfruté de tu historia, querida Hipsipila! Jamás defraudás! Un besote. MujerDiosa
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