Este pequeño texto, fue realizado en una de las épocas más oscuras de mi vida. Bueno no tan oscura, pues me quedaba por lo menos la luz del día, podría decirse que fue en un 50% aprox. Oscura.
El problema radicaba en la noche, donde realmente me arrepentía de no haber pagado la cuenta de Chilectra(compañia eléctrica), teniendo que soportar una absoluta y literal oscuridad.
En fin, esos días me llevaron a una profunda reflexión, felizmente en esta ocasión no tuve la necesidad de ir al baño para realizar este ejercicio mental, que normalmente está destinado a esos momentos. Muchas veces, después de haber recorrido mi habitación por media hora para encontrar la cama en la negrura de mi situación eléctrica, pensé en el suicidio.
¿Qué es el suicidio? ¿no es más que el camino más corto de la vida por llegar a la muerte? ¿el firme propósito de arruinar un buen fin de semana a tus familiares? (especialmente si es un fin de semana largo) o simplemente facilitar el trabajo a la muerte. Bueno ante todas estas preguntas e ideas confeccioné unos cuantos conceptos de los distintos tipos de suicidios tanto por el acto mismo como por el motivo que los ocasiona.
Puedo decir que yo, en mi naturaleza, soy un pesimista, aunque la vida ha tratado de convencerme de lo contrario. De eso nace otra de mis cualidades (si es que se le puede llamar así), la porfía, motivo por el cual aún me encuentro entre ustedes.
La terquedad, quizás ésta sea una de las motivaciones más fuertes con las que debe luchar un tipo que por alguna razón ha tomado la decisión de suicidarse, o sea, demostrarle a la vida que está equivocada. Y si eso requiere de una existencia de alrededor de unos 80 años, yo la tomo.
De los muchos motivos que se pueden mencionar sobre la muerte, a través del suicidio, debemos comenzar por los sospechosos de siempre:
- Amor
Estaran de acuerdo conmigo, es el que lleva el primer lugar indiscutiblemente, a pesar de su fachada adorable.
Debe existir alguna relación entre el amor y la muerte. Hasta en una ceremonia tan llena de amor como es el matrimonio la frase típica es: “hasta que la muerte los separe”.
Será que existen realmente los “amores que matan”, y si existiese no sería producto de una rara mezcla de masoquismo y sentimentalismo utópico.
Recuerdo muchas historia que me contaba un tío, que trataban del amor de un hombre hacia una mujer, en muchos de estos relato noté el quebranto de su voz, lo cual me llevaba a 2 ideas. Primero que él fue el hombre que participaba en las historias o segundo que haya sido la mujer. Pues además de notar su nostalgia, me era muy extraño que cuando las relataba vestía de un gran traje de noche de una sola pieza.
Tantas veces hemos escuchado sobre las amenazas de suicidio de los(as) amante, cuando su gran amor decide terminar la relación, decididas a morir si termina su idilio u otros(as) se suicidan si lo continúan, como por ejemplo el campesino Fernando que llevaba 40 años casado con Isabel, y repentinamente esta lo deja por el vecino, lo extraño de esto es como nace este amorío si la distancia que existen entre los vecinos en el campo es demasiado como todos ya sabemos, hecho que no deja mucho tiempo para el romance tan continuo como se acostumbra en Santiago, ya que para visitar al amante ella necesitaría de por lo menos 30 min. de caminata hacia allá y otro 30 de regreso, sumado a la duración de la visita entre unos 30 min. si no deciden conversar demasiado o 1 hrs. si poseen algún tema que discutir. Lo que nos llevaría a un total de 1 ½ a 2 horas y la mitad aquel amorío se la llevaba caminando. O por el contrarío si el vecino era el que la visitaba, solamente debía hacerlo en épocas de cosecha, tiempo propicio para no encontrar al marido en casa, y como todos sabemos también, este factor no es muy continuo en el campo. Todo este asunto llevó Isabel a suicidarse, cuando después de haber decidido irse a vivir con su vecino, Jorge comenzó a reconquistarla, y nuevamente comenzarían las largas caminatas que la llevaron a conocer a su vecino.
Finalmente puedo llegar a la conclusión que en mi caso solo existe un único amor que no me permitiría suicidarme por otro amor y este es mi fiel amor propio.
- Trabajo
Citaré una gran frase de uno de los mejores personajes creados por Roberto Goméz Bolaños, Don Ramón, sin desmerecer a Ramón Valdés, que dice así: “Nada cuesta más trabajo, que vivir sin trabajar”. Una absoluta verdad y más aún cuando este trabajo no es remunerado.
Suicidarse por no tener trabajo o por tener uno (para algunos que prefieren su trabajo no remunerado) es una decisión casi incongruente, ya que como sabemos nuestros cesantes tienen la opción de optar al beneficio del “subsidio de cesantía”, que puede ayudarnos, incluyéndome como cesante, a pasar el mes.
Perdón me están entregando un dato. Qué???!!!...Cómo???!!!...estamos en Chile, no era Francia? ...y cuánto es lo que se otorga? ... Oh!
Estimado lector corregiré mis palabras, los cesantes podríamos optar al “suicidio de cesantía”, pero no sucumbamos al escape más rápido a nuestro problemas. Quizás, encontrar trabajo en estos días es más difícil que a una pareja, estable por supuesto, si asociamos las relaciones con el trabajo, algunos consiguen constantemente pitutos.
Mi abuelo estuvo 30 años trabajando para una empresa y fue despedido de un día para otro. Por supuesto el motivo fue “necesidades de la abuela”. Sí, lo dije bien, necesidades de mi abuela, pues ella es la mayor accionista de la empresa en la cual trabajaba él. Esto trajo una depresión profunda a mi abuelo porque debería estar más tiempo en casa con mi abuela, motivo por el cual ya mi padre puede contar hoy con más de 7 hermanos.
Para concluir con este tema, solamente me queda por decir, que los problemas financieros que conlleva no tener trabajo siempre serán solucionables. Siempre existirá un trabajo al cual podamos acceder por lo menos para salir de mal paso, exceptuando el oficio más antiguo del mundo…. el robo, mal pensados.
Entre estos dos grandes motivos por los que se suicidan las personas existe un denominador común que es la depresión, enfermedad mental, que en los años 60 no se encontraba tan de moda como en nuestros días. Según me contaba mi abuela materna, en esa época lo más cercano a un depresión general, en cuanto a trabajo, fue la que atacó a los salares del norte, la cual se llamó “La Depresión Salitrera”.
Con respecto al amor en esas épocas me contaba mi abuela que los suicidios eran más comunes después de haberse casado, en vez de separarse, como me mencionaba en esa época se decía que el amor llegaba después, lamentablemente en muchos casos no registrados, nunca llegó.
A continuación mencionaré algunas de las maneras más comunes de cómo se realiza un suicidio y también daré mi visión ellos:
- Veneno
Primero debemos aclarar quien escoge este método, en la mayoría de los casos, no sabe demasiado sobre pastillas o elementos químicos, para cometer el suicidio a través de este camino, a no ser que sea un farmacólogo, médico o alguien relacionado con el rubro de la medicina, exceptuando al anestesista, pues él solamente podría obtener unos cuantos días de sueño profundo, sin llegar a la muerte.
Recuerdo un caso en que un tipo tomó unas pastillas sin saber para qué servían. Después de pasar por tres días en el baño, le informaron que lo que había tomado eran laxantes, y a los únicos que colocaba en riesgo vital era a los que entraban al baño para saber cómo se encontraba.
También se debe considerar que al tomar una sobredosis de pastillas se debe tener en cuenta el período en que surtirá efectos, pues quizás les pueda dar tiempo a algunos de nuestros familiares o amigos de llevarnos al hospital más cercano para desintoxicarnos.
Esto tiene gran efecto en mi manera de pensar ya que las pastillas u otra clase de químicos no van como mi estilo de morir, especialmente sabiendo cómo se realizan los lavados de estómago, con lo cual te recomiendo que pienses 2 veces antes de intoxicarte a no ser que, bueno Uds. saben, te guste.
- Corte de venas
Qué puedo mencionar sobre este acto, por lo menos a mi cualquier cosa que provoque cortes en mi piel, es rechazado. Recuerdo la vez que preparándome un sándwich me hice un corte en el dedo, estuve media hora chillando como condenado, lo que me lleva a pensar que el dolor debe ser un elemento que se debe obviar en el suicidio, ya se sufrió mucho con el motivo de la decisión suicida para que antes de morir continuemos sufriendo, a no ser, que seas un masoquista.
Para escoger este medio (que para mi es el menos recomendable), se debe tener en cuenta que es un método muy sucio, por lo que debes pensar en la ropa que utilizarás para el momento, ni se te ocurra el blanco, aunque muchos modistos expliquen que esa sea la mejor combinación en cuanto a colores que se puede llevar en primavera. Además debemos escoger la herramienta que se utiliza para realizar los cortes, obviamente descartamos el cuchillo para la margarina, creo que tampoco una simple hoja de afeitar, más por razones de salud, si convives en una habitación compartida, es más que seguro que alguno de tus compañeros, y quizás compañeras también, hayan usado esa hoja de afeitar, y como debemos cuidarnos de la gran plaga de este milenio el virus del VIH, no recomendaría la conocida Gillette.
Finalmente puedo decir que este método no nos asegura una muerte rápida, como muchas relaciones que conozco, por lo cual no la recomendaría, además mucho se sabe que la sangre nos llena de color y vitalidad, por lo que pensemos en nuestros deudos, que les gustaría ver, a un pálido y demacrado amigo, pareja o familiar, en vez de ver a un muertito vigoroso y lleno de vida.
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