La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / sendero / Los copos de nieve

 Imprimir  Recomendar
  [C:582489]

Sentado en la terraza domino el patio donde retozan los críos. Es la hora que ellos disfrutan, porque doña Abigail va a misa de seis de la tarde. Es una mujer de trabajo, incansable, seria. ¿Ha olvidado su niñez, o quizá nunca supo de ella? Es la hora que sus nietas se escapan al solar sembrado de frutales. Hay gallinas, guajolotes y al fondo, en un corral está el chancho. Corren y entre ellas inventan sus juegos. Marta es mayor y gusta de la brusquedad, en cambio Noemí es frágil, femenina. Mientras una está subiéndose al naranjo, la otra tiene entre sus brazos a una muñeca de trapo que la baña sin agua, viste, da de comer; la duerme.

En las últimas semanas se les unió un vecino de la edad de ellas. Es moreno, de pelos parados que se lo aplacan con jugo de limón y le hacen un partido del lado izquierdo. Las ve con curiosidad. Recién llegó a vivir a este lugar y no conoce a nadie. Es hijo único y su mamá no lo pierde de vista. El barullo que arman ellas, hace que salga de casa. Se acerca cauteloso y Marta más alta que él, le pregunta cómo se llama. Con voz apagada musita su nombre y conforme pasan los días va incorporándose a los juegos. Marta es correr, cortar frutos. Noemí  contemplativa,  juga en silencio con su muñeca.

Como aguacero que no avisa llegó la abuela con una vara en la mano y le dio en las nalgas a las dos, para que no escaparan de casa. Rubén asustado se escabulló. Creí que ya no saldrían al patio, unos días así pasó, sólo estaba el niño jugando con las canicas y un trompo que al aventarlo salía como bala. De diez tiradas, solo una vez lo hacía bailar.

Después de algunos minutos que las campanas sonaron llamando a misa, salieron las niñas. Marta, la mayor, inventó el juego de que el banco era el puesto de centinela, la calle, caudaloso río. La misión, vigilar con un telescopio hecho de cartón si se acercaba un barco viejo, gordo y amarillo. Cuando se viese, había que dar la voz de alarma haciendo sonar el bote con un palo de madera.

Hora y media de retozo. Jugaban a las escondidas, a balancearse en la rama del árbol y quienes estuvieran abajo gritaban asombrados: ¡una piñata! y se colgaban haciéndolo caer.  Se repartían las naranjas, las guayabas y la frutilla roja, dulce y cuyas hojas del árbol se duermen en cuanto el sol se esconde, Puanes puanes, así llaman a la fruta.

Sucede que a veces Marta no salía porque tenía mucha tarea, o bien porque su abuela se la llevaba a la iglesia, para que el cura le quitara los cuernos. Salía Noemí y todo cambiaba, era más de platicar, de ver las flores, las mariposas. Ellos se entendían bien. Mirarles los ojos era encontrar en ellos una alegría de platicar en silencio. A que juegas con Noemí le preguntó un primo.

—Jugamos a la nieve.

—A la nieve, si no hay nieve

—Pero hay limonarias

—Y eso qué

—Pues si te das cuenta están floreando y parecen copos de nieve. imaginamos que vivimos en el polo norte y que nos cae la nieve; quien reciba más plumitas de nieve, gana.

—Y que apuestan

—Apostamos besos.

— O sea, si ganas le das un beso ¿y si ella gana ella?

—Ella me lo da a mí.

El primo movió la cabeza y solo dijo: “pinche chamaco cabrón.”

Hoy no jugaron, dijo el gato y fue hacia los matorrales en busca de lagartijas.

Texto agregado el 05-10-2017, y leído por 144 visitantes. (4 votos)


Lectores Opinan
2017-10-06 14:29:04 Sendero muy lindo cuento aunque un poco travieso. Juego de la nieve jajajajajajaja. sensaciones
2017-10-06 06:30:55 Siempre tus letras me atrapan y en ellas encuentro retazos de mi infancia. Me vi en ese inmenso patio que me cobijó de pequeña,subida en un árbol mirando a las pequeñas de la casa de al lado,que como yo se inventaban juegos y cosas tan sencillas que hacían que las tardes se volvieran entretenidas. Me gusta recordar esos momentos y el sentir ese tiempo,cuando la seguridad de tener a mi madre,era maravillosa.****** Besos amigo. Victoria 6236013
2017-10-06 06:01:40 Lindo relato rub. Cinco aullidos yar
2017-10-05 23:37:16 Muy buen escrito, me gusto leerlo. maariadelapaz
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]