La Página de los Cuentos
Tu comunidad de cuentos en Internet
[ Ingresa
|
Regístrate ]

Menu
Home
Noticias
Foro
Mesa Azul
Eventos
Enlaces
Temas
Búsqueda

Cuenteros
Locales
Invitados


Inicio / Cuenteros Locales / Bosquimano / 2 Un nacimiento tormentoso

 Imprimir  Recomendar
  [C:584078]

2 Un nacimiento tormentoso

¡Dios mío, ayúdame! ¡Dios mío, permítele vivir!

Sola, una mujer de treinta y nueve años, repetía constantemente esta oración, interrumpida únicamente por la falta de aliento cada vez que se presentaba una de las contracciones previas al parto. La plegaria venía desde el fondo de su corazón.

Como ignorar tantos embarazos fallidos, terminados en abortos provocados por el egoísmo del esposo, que la quería para él solo y se negaba a compartir su amor y su atención con un hijo y, cuando al fin logró convencerlo y le permitió llevar un embarazo hasta su consecuencia natural, el parto se adelantaba un mes. Estaría maduro, nacería vivo, podría sobrevivir, se preguntaba mientras hacia un recuento de las oportunidades desperdiciadas y, volvía a implorar:

¡Dios mío, ayúdame! ¡Dios mío, permítele vivir!

Era un miércoles y el esposo estaba trabajando en la mina, eran las 14:45 y había tormenta en la montaña. En medio de la naturaleza, el agua de la fuente recién rota, la sangre, la lluvia y las lágrimas fluían en armonía y, para compensar la soledad de la futura Madre, la tormenta acompañaba con su estruendosa alegría, el solitario evento que allí se llevaba a cabo. Esa espléndida tormenta traía vida en todos los sentidos, hincharía los arroyuelos que bajan de la montaña y los haría cantar al golpear su caudal con su cauce, daría de beber al bosque en sus distintas dimensiones: Árboles, arbustos, plantas, helechos, hongos y musgo; reabastecería los manantiales que brotan del suelo y calmaban la sed de los animales que allí habitaban. Y, en esta ocasión y como evento extraordinario actuaría también como partera.

Las contracciones aumentaban en frecuencia, parecía que querían competir con el acelerado ritmo del ruido que producía la lluvia sobre las láminas de zinc que formaban la techumbre de la casa de adobe.

Ambas, las contracciones y la tormenta, urgían a la solitaria parturienta a correr hacia la recámara, sin embargo, ella caminaba pausadamente desde la cocina hasta la recámara, mientras a con ambas manos sostenía el vientre y el fruto que contenía.

No llegó hasta la cama, se hincó sobre una piel de cabra que cubría las rusticas tablas del piso de madera haciendo las veces de tapete y depositó sobre el, con el mayor de los cuidados al hijo que durante toda su vida había anhelado y que su esposo durante más de quince años de relación le había negado.

Luego, lo tomó entre sus manos, lo vio con infinita ternura y, mientras que con unas tijeras caseras cortaba el cordón umbilical, llorando de alegría, repetía sin cesar:

Mi Hijo, Mi Hijito, Mi niño.

Allí ese niño, por primera vez:

Vio la luz de los relámpagos y del día.
Escuchó truenos en el cielo y palabras amorosas de bienvenida.
Aspiró el olor a tierra mojada que produce la lluvia.
Sintió en su cuerpo cómo su Madre lo acicalaba.
Gustó el dulce sabor de la leche materna.

Era el verano de 1951 los sentidos de ese niño habían despertado y desde un solitario paraje, ubicado cerca de un hermoso pueblo enclavado en lo alto de la sierra Madre Occidental cuyo nombre cada vez son menos los que lo recuerdan y, donde por su actividad profesional un Ingeniero Minero había fincado su hogar, ese nuevo ser iniciaba su recorrido por este mundo.


Texto agregado el 08-12-2017, y leído por 0 visitantes. (6 votos)


Lectores Opinan
2018-06-29 13:54:04 Excelente historia. La narración atrapa y seduce al lector. ¡Enhorabuena, Bosquimano! rubalva
2017-12-08 23:40:22 Tremenda historia. Narrada con mucha emoción, salpicada de un lenguaje vívido y algunas imágenes fabulosas. Sinceramente, me emocionó leerte, mucho. Un fuerte abrazo. SOFIAMA
2017-12-08 21:57:03 Parece una crónica real. Que la vida haya traído a ese ser mayor paz que durante su nacimiento. MujerDiosa
 
Para escribir comentarios debes ingresar a la Comunidad: Login


[ Privacidad | Términos y Condiciones | Reglamento | Contacto | Equipo | Preguntas Frecuentes | Haz tu aporte! |
]