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Inicio / Cuenteros Locales / gmmagdalena / Atrapada

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Cuando sonó el despertador la cucaracha con la cara del señor García estaba parada en mi frente, mirándome.

De un manotazo arrojé la pesadilla lejos y retuve el impulso para que el reloj no corriera la misma suerte. El sólo pensar en volver a “la jaula” dónde pasaba ocho interminables horas cada día de lunes a viernes, me provocaba espantosas pesadillas.

Esa sensación de estar atrapada sin ver posibilidad de escape, ocurría desde que mi jefe, el Señor García, me acorraló entre dos archivos forzándome brutalmente, mientras me amenazaba diciendo que tenía que callarme la boca para conservar mi miserable puesto de trabajo. Se burlaba diciendo que nadie me creería porque yo era sólo una putita y él un empleado ejemplar.

Infaliblemente cuando Diego, el ordenanza, salía de la oficina a buscar los partes contables dejándonos solos; García abandonaba su cara de hombre ejemplar, esposo virtuoso, padre abnegado y empleado exitoso, para convertirse en la alimaña que ennegrecía mi vida, atrapándome entre los barrotes de su enfermiza lujuria.

Ya ni siquiera tenía que esforzarse por acorralarme. Me dejaba manosear por sus manos pegajosas, sin ofrecer resistencia ¿para qué? sólo rogaba hiciera rápido la faena, mientras escuchaba sus jadeos en mi oído y sentía sus sacudidas en mi interior, ensuciándome. Cuando Diego volvía al cabo de veinte minutos, todo estaba en orden, nada aparentaba haber ocurrido.

Pero hoy hubo un clic, algo ocurrió, un estallido se produjo en mi asqueada mente, arrasando consigo cuanto en mí quedaba de racional. Cada vez que miraba hacia el escritorio del infame, veía una cucaracha que me sonreía lasciva y, mientras me transpiraba íntegra, un temblor incontenible nacía en mi estómago para morir en mi garganta con una continuidad asfixiante. Supe que ya no podría soportar más.

Diego salió de la oficina haciendo caso omiso a mi mirada de súplica. Ni siquiera sospechaba lo que ocurría.

Cuando el señor García comenzó a acercarse insinuante, supe al fin cual era la única forma de recuperar mi libertad y tomando con fuerza el cortapapeles hice lo que esa alimaña merecía.

María Magdalena Gabetta

Texto agregado el 28-06-2018, y leído por 0 visitantes. (9 votos)


Lectores Opinan
2018-06-29 19:28:57 Atrapar, atrapa tu historia desde principio a fin. Te felicito una vez más *****.... grilo
2018-06-29 14:03:29 Muy bueno. MarceloArrizabalaga
2018-06-29 13:37:09 buen relato!! mientras antes desaparezcan esas alimañas, tanto mejor sheisan
2018-06-29 13:08:16 Malditos como ese, merecen eso y más. Un relato contado con los elementos esenciales para hacer que se lea con gusto. Muy bueno, Magda. maparo55
2018-06-29 12:05:07 Un fuerte relato, de rigurosa actualidad, con un bien manejada tensión dramática. Gran trabajo. 5* BarImperio
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