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Inicio / Cuenteros Locales / gmmagdalena / El Día del Dragón

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Cuando todos se fueron después de pasar la noche en mi pieza jugando a las cartas y tomando grapa, escuché un fuerte golpe en el patio del conventillo. Corrí hacia allí y encontré lo que parecía ser un pájaro herido.

Después de revisarlo y comprobar que apenas tenía unos rasguños, observé que aunque tenía alas, no era un pájaro, era un dragón. No un gran dragón, más bien uno pequeño que con seguridad había caído al intentar seguir el vuelo de los mayores.

El vapuleado bicho me miró con sus enormes ojos y me pidió comida haciendo inequívocos gestos con sus patas delanteras. Los dragones tienen prohibido hablar desde que a uno por chismosear con una periodista, se le escapó una bocanada de fuego y la dejó convertida en una pila de cenizas.

Esperé a ver si venía alguno de su familia a buscarlo, pero parecía que ni mamá dragona se había percatado de su desaparición.

Como no podía dejar a la pobre bestia con hambre, después de todo era un pequeño, crucé a la pieza de mi compadre Juan y le pedí una mamadera de gasoil. Por alguna extraña circunstancia me miró con cara rara y me cerró las puertas en las narices.

Comencé a llamar a la puerta de todos mis vecinos, con los mismos resultados negativos. Lo peor fue cuando Cacho, mi compañero de tantas noches de juerga, se rió en mi cara y me trató de demente.

Volví a mi pieza, tomé un bidón, rejunté las
últimas monedas que me quedaban y me dirigí hasta la Estación de Servicio más cercana dónde compré diez litros del preciado comestible. Dije bien, comestible, no combustible como dicen los que no saben.

............................................................

Ni los bomberos, ni la Policía quisieron creerme cuando les dije que el dragoncito fue quien produjo el incendio del inquilinato al abrir su bocaza para darme las gracias.

Cuando me llevaban en la ambulancia, los vecinos se abalanzaron tratando de darla vuelta, los tuvieron que alejar a la fuerza, parece que querían lincharme. La verdad..... más conozco a la gente, más quiero a los dragones.

María Magdalena Gabetta

Texto agregado el 17-07-2018, y leído por 0 visitantes. (5 votos)


Lectores Opinan
2018-07-18 12:46:13 Entre tanto envido, truco y retruco olvidaste que era grapa lo que también quería el pequeño dragón. vicenterreramarquez
2018-07-18 11:39:37 Has probado a mezclar el cloro con el ácido en una piscina?? Fliparás!! grilo
2018-07-18 11:37:40 Tu cuento dice más de lo que parece. Es que los pequeños son "más explosivos" primero toman gasolina con azúcar, luego pasan al diesel. Suele pasar, intentar hacer un bien y joderla ***** grilo
2018-07-18 02:20:37 Me pasa lo mismo, cuando más conozco a la gente, también más quiero a los dragones. Hermoso y contundente relato, me encantó. Un abrazo dulce. gsap
 
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