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Inicio / Cuenteros Locales / cafeina / El silbido agudo

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El silbido agudo



La niña de ojos verdes, mirada piadosa, manos cálidas, se acercó al condenado a muerte. Rodeó la cabeza preparada debajo de la guillotina y le habló suavemente.

-Te he traído una flor.

El condenado intentó infructuosamente girar el cuello y mirar a quien le hablaba. La escena le resultaba como una pesadilla de mal gusto. Su conciencia naufragaba sabiendo que en cualquier momento caería la hoja cercenando su cuello. Pero allí estaba esa niña, hablándole.

-¿¡Quién eres!? -preguntó con voz grotesca, casi quebrada por la proximidad de la muerte.

A pocos metros de distancia estaba la muchedumbre ansiosa, sedienta por presenciar el macabro espectáculo.

-Soy la niña que violaste, mutilaste y asesinaste.
-¡¡Mentira!! -rugió apenas conteniendo la saliva-, ¡Anastasia está muerta, yo mismo la enterré!

La madera que sostenía la guillotina crujió levemente. El verdugo verificó la hoja de acero y apoyó su mano en el mecanismo de liberación. La niña acercó su cara al hombre, enfrentado sus ojos verdes a los ojos rojizos que la miraron acuosamente. El hombre crispó sus manos aprisionadas por el cepo.

-¡No es posible, no es posible, no es posible! -repitió desesperado.

La multitud contuvo el aliento al tiempo que el redoblante inició su golpeteo marcial anunciando el pronto desenlace.

-Disfrutaste violándome, ¿verdad? -le susurró la niña al oído.

La hoja cayó con un silbido agudo. La cabeza rodó dando un par de golpes secos contra el cadalso.

La niña descendió las escaleras alejándose del paroxismo de la multitud. Lejos de las miradas indiscretas sus ojos perdieron el color verde. Las manos se volvieron ásperas, rígidas. Su cuerpo creció hasta transformarse en una aberración deforme. El monstruoso ser se volvió para observar a lo lejos la columna de humo donde quemaban los restos del hombre.

-Si no llego a tiempo, este infeliz se habría arrepentido -dijo escupiendo las palabras y mirando al cielo.

Texto agregado el 11-01-2019, y leído por 0 visitantes. (10 votos)


Lectores Opinan
2019-01-14 13:20:28 Si que es bueno. Tejera
2019-01-13 17:48:23 Muy bueno ***** grilo
2019-01-12 18:19:12 Bueno, bueno...está bien narrado, con todos sus puntos, ies, adverbios, sujetos y demás bien puestos. Pero me parece un relato truculento y macabro. Sobre todo porque la niña era otro monstruo. Quizá por esto le den un chance de re redención al violador pues al menos era humano. Pero el monstruo no tiene salvación. palabreria
2019-01-11 23:27:14 La ley de causa y efecto actúa tarde o temprano. Cada cual se merece el efecto de lo que sus actos han causado bien o mal a otros o a si mísmo. spirits
2019-01-11 21:20:56 "La multitud contuvo el aliento al tiempo que el redoblante inició su golpeteo marcial anunciando el pronto desenlace". Esto es infumable, parece circo equestre el asunto. El final supera todas las expectativas del no saber escribir. Un brochazo de burda y torpe imploración a un desconocido elemento del fantástico. Suceden estas bochornosas situaciones cuando no se tienen dedos para piano. No demuerda, maestro. No es lo suyo, pero insista. henrym
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