Claro, muerto en vida, sin mas talento que mis letras sobrepasando, con la pena mas ploma que nunca, viviendo por vivir y suplicando al tiempo sus regalos. A estas horas en donde las mentes tibias arrodillan madrugadas de angustias, y el reflejo mínimo de cada despertar de la ilusión se pasea sigiloso como queriendo dormir, se me habré el pecho y se me cierra risueño, o tal vez dañino. Muchas veces después de las horas malogradas que se encienden acostumbro a sobrevivir pese a no querer hacerlo y respiro aun lo amargo aun que se que estoy muriendo, y desde muy cerca o desde muy lejos, me llama la pena y mas pena , que quiere sepultarme y yo aun quiero esperar , en una madrugada gris o una tarde sin sentido , en fin , cuando ya nada se vea como quiero. |