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Inicio / Cuenteros Locales / woody / Como suicidarse y no morir en el intento II

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· Colgarse
Es una de las formas más antiguas de matarse. El único referente histórico que conozco y que nos demuestra su antigüedad es el clásico suicidio de Judas, aunque hoy en día nadie se suicidaría por traicionar a alguien, si fuese así los árboles estarían llenos de personas (y más bien parecerían pinos de Navidad). Imagínate en otoño, deberíamos sacar a los cuerpos más antiguos, para dar paso a los retoños cuerpos suicidas de la primavera.

Podemos afirmar con seguridad que es una de las maneras más económicas de pasar al otro mundo, sólo se debe contar con una cuerda y un buen árbol o viga que pueda soportar nuestro peso. Esto se encuentra estrechamente relacionado con la cantidad de hamburguesas consumidas en el Vomitón o el Uagg Donald.

La firmeza de nuestro pilar debe pasar por un exhaustivo chequeo, no quisiéramos terminar en medio del piso fracturados y luego en un hospital quejándonos del dolor y la maldita forma de cancelar la asistencia médica; precio que estará sujeto a nuestra afiliación a Fonasa, Isapre o Indigente. Otro elemento importante a considerar es el nudo de la cuerda y en donde estoy seguro que se debe necesitar de una cierta habilidad, en cuanto a mí aún tengo problemas con el de la corbata.

La parte del cuerpo de la cual nos colgaremos en la mayoría de los casos es el cuello, pero en más de una ocasión alguna persona vanidosa, para evitar algún tipo de marca en el cuello (exceptuando que sea un chupón de su pareja de turno) decide colgarse del estómago o de una pierna o la del lugar que la vulgar frase menciona “me colgaría de un co.. ”, actos que a parte de ser muy estúpido retrasarían la muerte en unas 6 a 7 semanas. El único inconveniente de este método es el tiempo que transcurre desde el momento en que uno se cuelga hasta que muere, minutos que pueden llegar a ser incómodos... cómo podría decirse de una manera más explícita: “un incómodo silencio”. Recomiendo no realizar este acto si padeces de alguna afección a la garganta (como por ejemplo las amígdalas inflamadas) el dolor no te lo recomiendo para nada.

Finalmente quisiera concluir con un detalle que escuché alguna vez y que es demasiado importante para no tomarle el peso que se requiere: Por ningún motivo utilizar cuerdas elasticadas. No morirás de forma inmediata, sino que rebotarías por más de un mes, terminarías muy adolorido, es verdad... pero te aseguro que en tu habitación ya no tendrías ningún problema con los mosquitos.


-Tirarse de un edificio

¿Qué será lo que buscan los suicidas que se lanzan de un edificio? ¿adrenalina? ¿emoción? O simplemente tener una última buena vista del mundo del cual se despiden.

Quizás exista una analogía de este método con el de dispararse y que dice más o menos así: cuando tomas una bala y la analizas detenidamente te convences de que la bala no es la que te mata sino la velocidad. Bueno, el arrojarse al vacío puede tener idéntico análisis, la altura no es la que te mata sino la velocidad con la que caes, pues no es lo mismo que tirarse con paracaídas, hecho que nos demuestra naturalmente que caes a una velocidad que obviamente no te mataría, exceptuando el caso de que saltes de un edificio de dos pisos y no hayas alcanzado a abrirlo.

Otro dato importante a considerar es el de no sufrir vértigo que pudiese impedir subir por lo menos el primer escalón de la entrada al edificio seleccionado para realizar el salto. Una vez arriba (tiempo de tardanza para una persona normal 5 a 7 min. y medio día para alguien que sufra del ya mencionado vértigo) se debe observar bien nuestro destino, el suelo, que entre él y nuestro cuerpo no se encuentre otra persona la que pudiese servir de colchón (especialmente algún chileno que forme parte de la estadística de obesidad por la comida chatarra), lo que sin duda provocaría 2 alternativas: la primera que nuestra caída también provoque la muerte del desdichado que pase por ahí, situación que permitiría que nuestra conciencia no descansará en paz por la toda la eternidad que dure nuestra muerte; y segunda que podríamos provocar la muerte del personaje y nosotros salir “solamente” con múltiples fracturas y procesado por homicidio calificado... calificado de idiota por no echar un vistazo antes de saltar.

-Tirarse al metro
La vida puede compararse como la última y única estación antes de llegar a la muerte, quizás ese puede ser el concepto que tienen los suicidas que se lanzan al metro. El tipo de suicidio que puede llamarse sucio, por el resultado que este a nuestro cuerpo, junto con el tirarse de un edificio(mencionado anteriormente), por mi parte no comparto estas maneras de eliminarse. En ocasiones cuando debo juntarme con alguien, y el lugar de encuentro es alguna estación de metro, observo desde la posición que puede tener un suicida, desde la baranda que se encuentra sobre el carril por donde pasan los metros, y me doy cuenta de las muchas cosas que se deben considerar antes de lanzarse. Primero, observar bien que el guardia no este cerca, segundo y lo más importante calcular bien el salto, un error de tiempo y distancia podria provocar que cayesemos sobre el techo del metro, lo único bueno de esa situación es que no pagariamos el pasaje, y en estos días en que el metro en ocasiones es más caro que la locomoción, no dejar de ser un buen ahorro de dinero.

- Quemarse a lo bonzo
¿A cuanto puede llegar el calor humano? Evidentemente que para las personas que practican este tipo de suicidio puede llegar a niveles extremos. Me imagino que una de las caracteristicas naturales de estos personajes, es su inmensa fogosidad, lo que no quiere decir, que sean esas personas a las cuales en más de alguna ocasión hemos definido como “calientes”, estas caracteristicas vistas a través de una concienzuda mirada son completamente distintas. El quemarse a lo bonzo (frase que originalmente proviene del oriente en donde un bonzo, monje vietnamita, se encendio fuego en manera de protesta contra una injusta política religiosa de su país), lo dejo completamente a un lado de cualquier lista de maneras en que quisiera matarme, tal vez mi personalidad y mi cuerpo también, no sean demasiado adecuados para este acto, ya que no serían capaces de por lo menos encender el fuego de la pasión, mucho menos serviría como leño humano, además este impactante acto es utilizado en muchas ocasiones, por no atreverme a decir que en todas, es utilizado como medio de protesta hacia alguna injusticia en que el suicida se sienta involucrado, en cambio la única injusticia que he vivido últimamente, haya sido cuando el dueño de la tienda de la esquina me entregó mal el vuelto, por supuesto a favor de su tienda, ante esta situación y la cantidad de dinero que se me debía, solamente estaría dispuesto a quemarme un dedo con un fósforo, por el contrario si la equivocación me hubiese favorecido a mí estoy seguro que el dueño me hubiese quemado la mano con tal de que devuelva el dinero.
Finalmente los materiales para cometer este suicidio no son demasiado comunes y a veces poco accesible, en primer lugar algún elemento que nos entregue fuego ya sea fósforos(evitando que sea de algún motel para evitar malinterpretaciones y no se confunda con un suicidio pasional, si es que es eso lo que no se persigue), encendor o un par de adolescentes en plena etapa de pubertad, un dato interesante a mencionar es que el quemarse a lo bonzo no tuvo gran auge durante la prehistoria, para cavernicola que quisiese conseguir fuego golpeando 2 piedras hubiese sido demasiado tedioso,y que antes de sacar fuego lo habría alcanzado la era glacial, terminando en algún bloque de hielo convirtiendose en algún tipo de eslabon perdido para los cientificos. En segundo lugar, como nuestro cuerpo no es un elemento combustible natural, necesitaremos de algún aditivo para transformarlo, los más reconocidos son la bencina y gasolina, pero como ya mencioné anteriormente no esta al alcance de todos los bolsillos especialmente si se piensa quemar en época en que los paises arábicos y algún país norte-americano aumentan sus conflictos, provocando el aumento del precio. Actualemente si quisiera quemarme, mi situación económica solamente me permitiria acceder a unas cuantas gotas, que me alcanzarían a quemar un lunar de carne que poseeo debajo del braso, hecho que obviamente no podría interpretarse como suicidio y mucho menos como protesta, ahora si la mirada fuese un poco menos crítica, podríamos interpretarlo como suicidio-frustado, al quemar una parte de mí que no deseo o de protesta por el costo de las cirugias plásticas, para extirpar el lunar.

Texto agregado el 07-11-2004, y leído por 299 visitantes. (3 votos)


Lectores Opinan
2006-11-13 21:34:39 Me maté de la risa con esta continuación, además los temas que tocas los ramificas muy amenamente con datos históricos y cosas así, gran texto del humor negro, woody albertoquilapan
2005-10-21 02:36:34 jajajajajaja ***** clais
2005-09-05 00:23:14 Cuanto análisis del caso, ja ja ja, excelente, Selene Escuincla
2005-05-25 16:40:19 Muy buen sentido del humor. Excelente! 10 estrellas para ti, por poder caminar en el filo de la tragedia haciéndonos reír de ella! campesina
2005-04-21 12:19:00 Qué ganas de vivir despues de haber leído estas reflexiones. Fantastica tu narración. saudade
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