- ¿Y cuál es el invento del siglo veinte que trajo, señorita Paez?
- Este invento que traje, denota cómo dos culturas altamente influyentes en el devenir de la humanidad, cruzan sus experiencias intersubjetivas, incorporando a la tradición milenaria de las culturas indoeuropea y asiática, la posmodernidad occidental representada por los abanderados del capitalismo radical y materializada en lindas barras de níquel-cadmio de voltio y medio, para entregarnos a nosotras, las mujeres rebeladas del yugo androcéntrico regente por más de dos mil años, el dominio pleno de nuestra integridad indivudual y colectiva, permitiéndonos alejarnos de aquellos cavernícolas de herramientas largas e ideas cortas, y acercarnos a nuestro yo femenino, explorando aquellos campos vetados por la imposición de la religión monoteísta y las políticas machistas.
- Muy interesante su exposición, señorita Paez, pero sus compañeras y yo queremos ver cuál es ese, tan apreciado invento.
El rostro de la maestra tomó visos desfigurados mientras los rostros de sus compañeras formaron variopintos gestos, desde verguenza desbordada con altos grados de rubor, hasta risas desaforadas y miradas acusadoras de demencia precoz.
Juanita Paez mostraba el invento con altivo orgullo. Era un consolador de pilas. |