Condes y prebostes
El organismo
del mundo
asíncrono vetusto
se describe con
sonidos y ruidos
sabores encontrados
en la boca de un
anacoreta que pide
piedad para vivir
solo.
Ante el gigante
que orina química
que come hombres
y vomita condes
y prebostes a caballo
con armadura
de poli carbonato.
José María de Benito
Aguadulce, noviembre de 2004
|