¿Dé que me sirve hablar contigo? Si siempre me dices lo mismo:
Olvídate de los recuerdos, ya son pasados…Ya son historia, has borrón y cuenta nueva ya que todo es olvido y el pasado ni existe para mí.
Claro, para ti es muy fácil olvidarte de todo. Pero para mí….es algo doloroso tener que volver a lavar mi cerebro con ideas que no existen y que tengo que inventar para lograr sacar de mi cabeza esos recuerdos que si existieron al igual que el pasado.
Porque no entiendes. El pasado es pasado, no se puede cambiar, tampoco lo puedes olvidar. Tanto te cuesta meterte esa idea en tu diminuta cabeza que lo quiere hacer todo a su manera y que no te deja pensar bien.
Tú siempre me dices que mire, que mire a mí alrededor, el daño que estoy causando en este minuto, pero tú no entiendes la frase que siempre te repite “Ojos que no ven, corazón que no siente”.
Mil veces te la repite, para que me lograras entender. Pero claro...tu siempre con esos pensamientos tan cerrados, que no pudiste abrir bien los ojos hasta el fondo de tu corazón y poder entenderme sobre las cosas que hacia, que hago y que seguiré haciendo. Mil veces intente entenderte, mil veces lo conseguí. Hasta un tiempo cambie, solamente por ti cambie, para hacerte de tu agrado, pero ¡¡¡tú!!!! Nunca hiciste nada por mí….NUNCA!
Yo era capaz de dar mi vida por ti, pero tú, ni siquiera eras capaz de regalar un dulce aunque sea un mísero dulce de 10 pesos.
¿Qué te costabas verdad?
Mil veces te hable de este tema, mil veces no me quisiste escuchar. Ahora, sufre las consecuencias de tus actos, sufre como yo sufrí.
Me toca a mi “vengarme” por todo el mal que me hiciste, ya que tú nunca sufriste una mísera gota de lo que YO sufrí. |