UN ESCRITO BIEN FUMADOTE
Al borde de un cenicero, la colilla a medio tirar, inclinado sobre su costado, Marlboro light. Mientras que otro recien salido de la cajetilla las primeras bocanadas al vuelo van, momentáneamente es depositado donde yace el cigarrillo a punto de expirar. Y éste lo mira con gran curiosidad, la vista loca que no repara en examinar nota el filtro calcinado que asciende enciende lo que va a consumar. El hombre su alma aspiraba, así que con los 0.5 gramos de nicotina que le restaban, fué sabio y abandono al hombre. PROHIBIDO RAMUF.
|