Respiramos, expiramos, árboles de primavera junto al río.
Quiebra mi alma con tus dedos de ninfa...
Y quisiera continuar, pero no surte efecto, es mentira.
Nunca vi un árbol de primavera junto a ningún río,
mucho menos los dedos de una ninfa.
Lo único que siento es el ventilador y el calor.
Moscas pasan zumbando junto a mi oído.
Criminales, Kamikazes, meteóricas.
Todo lo bueno en mi se marcha con ella.
Sólo puedo hablar de cosas banales.
NO
JODAN
CON
LA
PUERTA
Es lo único que repito, pero no hacen caso.
Pendejos por todos lados que huelen a chicle y pasto.
Cerrando la puerta y abriéndola, desafiándome.
Hablando de chicas, forros, caramelos, y otras cosas pegajosas que abundan en el mundo.
Ellos son el futuro del mundo (siempre y cuando puedan levantar el culo de la silla)
Se envalentonan por Internet y nunca ríen de verdad.
Y donde esta la sangre, la furia, el riesgo.
(el riesgo es el mundo y los ojos de mi madre)
Siento que hemos perdido, nosotros, vosotros, ellos.
Y los psicólogos piden que todos soñemos con elefantes.
Y cementerios y manicomios y hospitales y cárceles
son el lugar de descanso que nos espera.
Es todo lo que hemos dejado para ellos.
Sin replicas, sin milagros, solo una línea en el corazón de la ciudad.
Y bares en cada esquina.
Y hambre.
Y silencio.
Lo siento, ya lo dije:
"Todo lo bueno en mi se marcha con ella"
Nada ha cambiado desde que aquel mono se asombro del fuego.
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