En el momento
En que los versos parten de mi mano.
Como un otoño al invierno,
Mi vida se corta en dos mitades,
Por un hombrecillo gris llamado tiempo
Una mitad, cae de barrancos
A abismos de momentos muertos
La otra mitad sin construir,
Anunciada pero no dictada,
Se eleva al cielo con sentencia oculta.
|