Pensar en tu volcán que inunda mi vientre hace estremecer mi ser, mi alma, mi existencia completa.
No hubo tiempo de recordar, ni de planificar, pues contigo no hay futuro, ni pasado, solo un presente alborotado.
El control se pierde en el mismo instante en el que nos encontramos, entonces en cada abrazo tus manos son llamas, y tus besos tibias gotas de agua.
Debo decir que estas palabras no son parte de un juego, pues son sentimientos limpios y sinceros, sentimientos reales, tan reales como la lluvia que cae en invierno, ó como el sol que inmenso alumbra nuestros días.
A tu lado siento, a tu lado vivo; vivo de forma intensa aun cuando breves son los espacios; Espacios en el que tu y yo nos encontramos y que van dejando huellas imposibles de olvidar, imposibles de borrar, por que sin pensarlo ni planearlo en nuestras pieles van quedando.
|