"¡Vamos a cerrar!" es lo que escucho, la misma frase de siempre.
Riendo demasiado fuerte, golpeándonos con las mesas, volcando cerveza.
Es el efecto que produce.
Y subir amontonados en el fiel Dodge crema a buscar otro refugio,
Es la acción que sigue.
(aunque el mundo va en cámara lenta)
Extraños planes y grandes revelaciones.
" Te juro que es todo una conspiración para que no se nos pare"
" Dios puede ser nada mas que alguien que no esta"
Y valor desmesurado, odio a los policías y a la economía alcohólica,
Es algo de lo que siempre se puede hablar.
Mas no de responsabilidad o cualquier concepto que produzca comezón de conciencia.
Besos brutos que hacen bien y abrazos de arlequín.
Aunque siempre esta el que despoja intermitentemente.
Es el que vacía la botella sin tocar su bolsillo.
Y fuma cigarrillos prestados que nunca va a devolver.
Abundan, cansan y ríen todo el tiempo pero sin gracia.
Son los que aman caminar sobre el fuego pero sin el dolor.
Pegarle al tipo de la puerta es un acto suicida.
Condenado a perder no soy de intentarlo, pero puede que alguien si.
Es el show gratis, la película de ayer, el deseo colectivo de gente desahuciada de civilidad.
Y detrás de la barra esta casi todo el tesoro, bajo una niebla de tabaco y ojos inyectados.
Pero nunca dejan buena musica por mucho tiempo, no quieren que paremos de tomar.
(aunque en algún punto es inevitable)
Botellas vacías llenando la mesa y colillas de cigarrillos ahogadas en vasos.
Palabras dulces y chistes bobos que suenan arrastrándose, como el rubio aquel que enseña literatura y cría estomago ...solo por cultura se desase de la misma antes de caer.
Y pibes necios, lanzando dardos a mi mujer, inmaculadamente blanca.
Negativas feroces, insultos desganados, golpes torpes y chicos de mamá con granos.
"Vamos a la cama" es todo lo que quiero oír de ella.
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