La lluvia nocturna caía sobre nosotros empapándonos de libertad, podría jurar que vislumbre una sonrisa en su rostro, pero fue una fracción de segundo.
-"Es definitivo?" me pregunto irónicamente... Y que podía saber yo en ese momento, solo sabia que debíamos cruzar y que era un largo camino, nada más.
La calle estaba mojada, lo que facilitaría nuestro forzoso andar...
-"Vamos." dije casi como una orden, la cual obedeció sin vacilar...
Y fue así como nos lanzamos en una cruzada a quien sabe qué, quien sabe donde? Debo decir que mucho no nos preocupaba tampoco...
...Después de todo, solo somos un par de caracoles, solo eso...
Y nada más... |