Caminar, caminar, a ningún lado llegar
encontrar en el silencio la morada de paz
que te asila en el infierno de esa misma Faz
caminar, caminar, simplemente caminar…
Preguntar al espacio el “Porqué”
recibir de sus ecos un “después”
intentar jugar al papel de Marqués
y terminar perdiéndose en aquel
Buscar en la cueva del horror
salidas que te indiquen que hay razón,
que a gritos reconozcan tu pasión,
de ser tú el inicio de un fervor
Errantes de la vida, errantes sin saber
que buscan en los días estrellas en tropel,
que encuentran en sus vías vestigios ‘e cascabel,
que hicieron lo que ellos dejaron por hacer.
29-11-2004 |