DE CABALLERO
Me apresuré a vestirme antes de que llegaras. No tardé mucho. Me veía en el espejo. Mi traje, la corbata, el sombrero... todo muy elegante. Quedé como todo un caballero.
LLegaste.
Tu vestido era hermoso.
Tu peinado. Tu sonrisa.
Esa luz que irradias siempre estaba exponenciada.
Me deslumbraste.
Como siempre.
Salimos. Me tomaste del brazo.
Abordamos un taxi.
Diste la orden al chofer desde atrás, a mi lado.
El conducía, tú me abrazaste. Yo te besé.
Aquello se convirtiió en delirio.
Besos y más besos.
Algunos tiernos.
Otros apasionados.
El chofer nos miraba de reojo.
Llegamos a la fiesta.
El lugar estaba a reventar.
Saludaste a tus conocidos. Sonrisas, saludos, besitos en las mejillas. "Hola, como estás!"
La música animaba hasta los rincones. Llegamos ahi para divertirnos, asi que luego luego me invitaste a bailar. Te conduje al centro de la pista. La gente bailaba también. Me encanta tomarte por la cintura, abrazarte. Dulcemente. Cálidamente. Y contonearnos al ritmo de la música.
Por momentos, así, bailando, nos besábamos. La gente nos veía y no decía nada. Sólo sonreían.
Y me sentí feliz. Experimenté algo que llenó mi pecho. Y te abrazaba, te acercaba a mí. Mis labios rozaban tu mejilla, tu oído. Aproveché para decirte cuánto te quería. Más besos.
Tus amigos te miraban, seguro se decían: "Que feliz se ve Caty con su novio" ,Se quieren mucho".
Y debo reconocer que tu idea fue genial.
Cómo disfrutamos nuestro noviazgo desde que se te ocurrió la genial idea de que salieramos a todas partes disfrazándome de hombre.
|