La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - ma1u - 'del mediodía'
del mediodía
Ir, ir al gimnasio.
Tú Verónica, tú me vas a acompañar.
Es Avenida Cayma? perfecto.
- Te has cortado de nuevo el pelo?
-Siii
- Está bonito!
jajajajjaja.
Y qué cuenta, qué cuenta el colegio, qué cuenta tu hermano, qué cuenta tu amiga.
Todo está bien, si lo ves de la buena manera.
Pero la verdad que es tan frío como una gota de agua cayendo de una escalactita.
Cuánto sol en la ciudad! y cuánta gente haciendo "gestiones", qué ocupados todos siempre teniendo algo qué hacer, caminando con cosas en la mano de un lado a otro, haciendo algo por ellos mismos y por sus familias.
El taxi sube y sube por la pista percudida y el paisaje cambia y cambia, y yo me vuelvo tan amable como Verónica.
- Vengo averiguar sobre las clases.
Los hombres que conversaban con la chica que atiende se abren paso para que yo pueda hablarle.
Tiene el pelo negro, y los aretes blancos redondos colgando que tantas veces he visto antes.
Con gestos de conejo me dice esto, esto y el otro a tales horas. Con su letra gorda y redonda escribe en un papel esto, esto y el otro. Abre el archivo de personas inscritas y veo algunos nombres conocidos.
Sí mira la sala amplia y plateada, con máquinas plateadas y gente plateada.
Den las gracias si así lo sienten total, yo soy una chica relajada.
Dimos las gracias y nos fuimos.
-Vero, quieres subir o bajar?
- Como quieras
-Subamos.
Seguirle la conversación es muy fácil. Es sencilla y es buena persona. Es amable y puedo saber lo que está pensando con solo verle los ojos tontos y resignados de chica útil.
Caminamos mucho, nos cruzamos con gente, y conversamos y ella ríe cuando tiene que reír.
Es que no ríe mucho.
Pasando la plaza antigua y el barrio tradicional está la casa de Lorenza.
-Acompáñame a recoger una blusa que esta se va a veranear y no la voy a ver hasta en varios meses.
-Ya.
Caminamos, preguntamos la casa y entramos en una especie de callejón.
Apretamos el botón y una voz repite mi nombre mal dicho y me dice que creo que está durmiendo.
11 y media de la mañana y sigue durmiendo. Eso me puso contenta.
Abre la reja y sale en pijama con un gesto de payasito. Me río y me dice entra.
Me acuerdo haber caminado ese trechito antes y me acuerdo con quién, y me acuerdo la decepción y me acuerdo de los viernes sin nada que hacer.
Entramos y no paramos de hablar.
Reímos todo el rato y Verónica se siente incómoda aunque trata de no parecerlo.
Paso por aquí me saluda su hermano y dice que cierre la puerta porque mucho gritamos.
Baja su hermana.
-Dice que ayer tuviste un "festín"?
- Ahh sii- y se mete a la cocina de puerta lustrosa.
Bueno ya pasó harto rato, dame la blusa.
No!, cuando traigas mi polo te la doy.
Mañana te doy el polo.
No! mañana te doy.
Me la enseña y sale corriendo y gritando.
Grito y salgo corriendo, subo las gradas.
Me río mucho porque me enseña su ropa nueva jaja y me habla de su fiesta de año nuevo.
Bajamos.
Mañana voy a venir.
Si, ven mañana!
Cuando estamos en el taxi, viendo de los dos lados casas y árboles ella no habla mucho.
Está enojada conmigo.
Genial, ahora tengo a cuatro personas enojadas conmigo.
Y cuando estoy en mi casa el sol de la ventana grande me hace doler la espalda, la cama de mis padres es más fría.
Siento que me voy volviendo más vacía, pero más mía. Y esto me hace sentir mejor.
Algún día te alcanzaré, y fluirá todo más rápido.
Sino, la sala plateada me espera.
Texto de ma1u agregado el 22-12-2004. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net
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