Dime tú
Dime tú, qué es lo que esperas,
qué es lo que quieres de este miserable;
dime lo que deseas, pero dímelo, ahora;
aprovéchame, que tengo deseos de ayudarte.
O bueno, no me digas nada,
tampoco, para lo que quieras
voy a andar detrás rogándote;
que sea, mejor, como prefieras.
Pero para que sepas, y ya lo sabes,
aquí estoy, dispuesto a empujarte,
te daré mi mano y tomarás mi brazo,
estaré siempre, esté o no a mi alcance.
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