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El cementerio de la Soledad Allí es donde descasan mis muertos. Entre flores de mil colores, entre flores naturales y artificiales, guardados por santos, vírgenes y crucificados; allí es donde descansan mis muertos. Entre el inquietante rugir del silencio, entre agónicos suspiros y lamentos, entre inconsolables llantos se van perdiendo los rastros, se va perdiendo el recuerdo, se va olvidando la vida. La vida que ya no tienen mis muertos, la vida de la que descansan, la vida que los mató, la vida que vivó yo. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |