La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - dagavital - 'Juana y Alfonso y la historia de nunca acabar'


Juana y Alfonso y la historia de nunca acabar

A Juana le dicen la loca, a él le sobran neuronas para simular ser un hombre lógico.
A ella, por desprevenida, le roban seguido; a él, por desconfiado, nadie le saca nada.
A ella le dan vacaciones obligadas en el mes de febrero, a él nunca le alcanza el tiempo (según dice)
Una mujer enamorada a veces olvida que es digna de cuidados; a veces un hombre tan estimado se da el lujo de no darle lo que se merece a una mujer deseosa de cariño.
Juana no se da por vencida, intenta por todos los medios ganar su atención, Alfonso se tiene demasiada paciencia a sí mismo, se cuida de no perder el tiempo con actitudes melosas y hace gala de sus tácticas evasivas para que nadie se interponga en su recorrido vital.
Juana compró tres hectáreas de tierra para dejar de sembrar su futuro en la vereda; Alfonso pasó por ahí arrojó distraídamente un cigarrillo semiapagado, provocando un gran incendio y no piensa pagar los daños.
Aunque muchos la ven hermosa y deseable, ella se queda esperando ingenuamente ese llamado telefónico de Alfonso, quien luego dirá: -se me complicaron las cosas por eso no te llamé- y por mañana dice –no sé si te podré llamar, tendré un día complicado-
Alfonso no saca turno para ser atendido en la recepción de las actividades de ella; pasa se sirve lo que quiere, toma lo que le conviene y cuando Juana trata de establecer una norma de convivencia, él dice: -Ay, que tenes en la cabeza, se nota que no tenes problemas-. Él le gana todas y cada una de las guerras dialécticas.
Ella inventa salidas y excusas para momentos románticos, él olvida todas las citas menos las de negocios.
Esta es la historia de nunca acabar, nadie cree que pueda terminar bien


Texto de dagavital agregado el 21-01-2005.
La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net